Más de dos mil personas perciben diversas prestaciones económicas
En las comunidades autónomas más desarrolladas económicamente ya se han enfrentado a este «problema» ampliando sus recursos y organismos en el área de los servicios sociales. La idea que poco a poco llegará también a nuestra región es la marcada por expertos como el jurista social José María Alonso: «La puerta de los servicios sociales y la política familiar debe hacerse a través de los ayuntamientos. Éstos y no otros son los que más cerca y mejor conocen a sus vecinos». Técnicos sociales, psicólogos, terapeutas, trabajadores sociales, educadores, cuidadores y una legión de nuevas profesiones «son la respuesta mejor de una sociedad que se enfrenta a nuevos retos, a nuevas demandas de la ciudadanía», apostilla Alonso. El Ministerio de Trabajo, la Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, los ayuntamientos y las propias oenegés habilitan fondos para diversas modalidades de pagas o prestaciones. Por ejemplo, el Ingreso Mínimo de Inserción o la Renta Activa de Inserción lo cobran 3.000 personas en la región, de ellas 132 en Ponferrada y casi 500 en la comarca. Otro dato, las pensiones no contributivas, en la región son 5.801, y en el Bierzo 1.900 aproximadamente. Las cifras «bailan» entre las instituciones. En Cáritas atienden a 120 familias y 200 niños «a las que se ayuda a llegar a fin de mes y a ellos estudiar», dice Prada.