Unos se casan y otro se divorcia
TAL y como rezaba el guión previo elaborado por el delegado provincial de la Junta, Eduardo Fernández, y el presidente del Consejo del Bierzo, Ricardo González Saavedra, la Administración Regional y la Comarcal alcanzaron pleno acuerdo en su encuentro del lunes en Valladolid. Saavedra sabía que Herrera le diría sí porque antes lo había dicho su hombre en León. Herrera sabía que tenía que decir sí porque El Bierzo no perdonaría más demoras y retrasos. En los 17 puntos del acuerdo, tal y como adelantamos aquí, destacan temas de Bienestar Social, el déficit de 365.000 euros reconducidos a algún proyecto (lo sensato sería plantearse una sede funcional y digna que represente realmente a la sociedad berciana) y seguir dialogando a través de la Comisión Mixta de Transferencias. La única que puso el punto discordante, como viene siendo habitual (recordemos lo de los «periodistas no contaminados» para elegir mano derecha en Comunicación que luego le duró menos de un mes con regreso y acuse de recibo a Madrid) fue la vicepresidenta de la Junta, María Jesús Ruiz. A lo mejor es que le toca hacer de mala con eso de que «las Cortes ya han rechazado reformar la Ley Comarcal del Bierzo», y sin embargo, el PP y el PSOE están de acuerdo en retocar y actualizar la elección, representación, organigrama, competencias y financiación. En definitiva, la Junta ha cumplido su parte. La pelota ahora está en el tejado de Diputación, mancomunidades y municipios. ¿Para cuándo su aportación al Consejo? ¿O sólo le corresponde por arriba la responsabilidad política de hacer realidad el sacar del jardín de infancia al Consejo del Bierzo? Saavedra y Laudino tienen tarea reivindicativa también «por abajo», por la base. Y si Herrera y Saavedra escenificaron la boda, la luna de miel, el que anda desatado es Ángel Escuredo. Ese se ha autodivorciado del PP. No aguantaba más, tenía que seguir manteniendo viva la polémica en los medios de comunicación y ha denunciado ante el juez 200 afiliaciones irregulares en Ponferrada. Hemos averiguado que se presentaron en tiempo y forma al Comité Ejecutivo Provincial. La legalidad presuntamente se ha cumplido. Escuredo sabe de sobra que el artículo 14, punto E de Organización del PP leonés dice que «la condición de afiliado se extingue automáticamente por manifestación pública de discrepancia grave con fines del Partido, realizada en actos, reuniones, medios de difusión...». Lo dicho, se ha autoexpulsado.