| Reportaje | Fantasía bajo el sol |
Mágico desfile con carrozas de ensueño
Ponferrada irradió un color especial con la celebración del acto protagonista de la tarde, que envolvió la ciudad en magia
La tradicional carroza con Marian Martínez, la reina de las fiestas
El tradicional desfile de carrozas, celebrado ayer en Ponferrada, desplegó ilusión a raudales contagiando la ciudad de colores en el Día del Bierzo. La comitiva partió a las 18.00 horas desde la avenida de Portugal, tal y como estaba previsto, aunque el recorrido fue modificado a última hora. Las ochos majestuosas carrozas, de la compañía de Iñaki Beccerra de San Sebastián (País Vasco), desfilaron a través de la avenida del Castillo, la glorieta de Luis del Olmo, la avenida Pérez Colino, la plaza de Julio Lazúrtegui, la avenida de la Puebla, la calle General Vives, la glorieta de La Carrasca y, finalmente, la calle ancha. Cientos de visitantes ocuparon ayer las calles de Ponferrada al paso de las carrozas, infundadas en fantasía y color. Al frente de la comitiva emprendieron la marcha los tradicionales gigantes y cabezudos, con réplicas a gran escala de los reyes católicos o Don Álvaro y su esposa, amenizados por un grupo de gaitas. A continuación desfiló la Bing Band de Minsk, procedentes de Rusia, para poner una excelente nota musical al recorrido. La carroza El Heraldo , decorada con varios trompetines y decenas de niños a sus lomos lanzando confetis y serpentinas, fue la primera en partir. Varias charangas danzaban entre el gran paseo de carros fantásticos. La Bailarina de Ballet , en la que despuntaron las pequeñas niñas disfrazadas con cancanes, continuó la marcha. Tras ella siguieron la carroza Tritón , con pequeños marineros; China , con decoración de estilo cantonés; Parque Jurásico , con dos terribles dinosaurios; Arlequín , una enorme cabeza de bufón; a continuación, la gran carroza de la reina de las fiestas con sus compañeras, las damas de honor; y por último Titanic , que recreó el famoso barco hundido. Varias peñas de Ponferrada acompañaron a cada una de las ocho carrozas durante el paseo, que se desarrolló bajo un sol brillante en Ponferrada, que recuperó en su día grande el buen tiempo del verano.