| Reportaje | Despierta la quinta provincia |
El BNG abre la puerta a la secesión El delegado de la Junta afirma que es «jurídicamente imposible» Saavedra lo ve oscuro
El Bloque presenta una reforma del Estatuto que facilitará la adhesión a Galicia de los municipios del Bierzo. Aunque prevé «procesos democráticos regulados por ley»
El gallegismo folclórico, político y administrativo está de enhorabuena en el Bierzo; lo mismo que los ayuntamientos de la raya con Galicia que durante años se han pasado el tiempo amagando con hipotéticas adhesiones a la comunidad vecina para reclamar más atenciones socioeconómicas de la Junta de Castilla y León. El futuro Estatuto de Autonomía que propone el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) abre las puertas de par en par a la segregación. La propuesta que el Bloque entregó ayer a los grupos parlamentarios propone que Galicia sea, como no, una «nación», y posibilita la anexión de ayuntamientos «limítrofes» tanto de Asturias como de Castilla y León. Eso sí, matiza el documento del BNG, mediante procesos «democráticos que serán regulados por ley». El proyecto de los nacionalistas agrega una disposición transitoria en la que plantea que las localidades vecinas de Asturias o Castilla y León, que tengan características «culturales, históricas, económicas y geográficas análogas», puedan incorporarse a Galicia, siempre mediante fórmulas legales. Lengua cooficial Y en este contexto sobresalen desde hace ya muchos años las veleidades gallegistas de municipios como Vega de Valcarce, Trabadelo, Villafranca, Balboa e incluso hasta Cacabelos o Camponaraya, que casi siempre han utilizado el argumento de la «fuga» hacia la comunidad limítrofe como amenaza a la Junta de Castilla y León por su cicatería inversora. En la propuesta del BNG se sugiere además que la Cámara gallega reclame a los parlamentos de ambas comunidades que se declare el gallego como lengua cooficial en los ayuntamientos de las comarcas limítrofes donde se hable por sus vecinos, «y en los órganos institucionales centrales» de las respectivas autonomías. El coordinador de la Ejecutiva del Bloque, Francisco Jorquera, y el portavoz del grupo parlamentario, Carlos Aymerich, presentaron en rueda de prensa el texto reformista, como punto de partida para llegar a un acuerdo con el PSOE y el PP, en el que, apostillaron, no puede haber «autolimitaciones, vetos o exclusiones». Al ser interrogados por el rechazo que estas disposiciones pueden generar en Castilla León y Asturias, Aymerich alegó que todo lo que sugieren los nacionalistas es «discutible, criticable» y que están dispuestos a «dialogar y negociar absolutamente todo». «Los que quieran» A su juicio, las «polémicas» que puede haber «son legítimas», si bien aclaró que «no se puede poner en boca del BNG lo que el BNG no dice». Explicó que su formación no defiende «ninguna anexión» sino que los municipios que «quieran» puedan tomar «la iniciativa», sin que eso signifique que la comunidad gallega promueva su adhesión o que el Parlamento autonómico apruebe una ley para ello. Se trata, arguyó, de «dejar abierta una puerta» y no constituye «ningún tipo de irredentismo o de afán anexionista por parte de Galicia». Aymerich puntualizó que la división provincial actual respondió a un momento histórico determinado del siglo XIX, concretamente a 1833, que la formación no cuestiona pero que podría cambiarse si los ayuntamientos fronterizos así lo acuerdan con su comunidad. «Eso no debería molestar a nadie, como tampoco que la propuesta del BNG recoja algo que la Xunta ya está haciendo: promover en cooperación con esas otras comunidades autónomas la normalización del gallego», aclaró, para citar zonas existentes en Asturias, Zamora y León, entre ellas Navia y la comarca del Bierzo. Jorquera sostuvo que este acto forma parte de la «normalidad democrática» y recordó que se llegó al compromiso de constituir la ponencia parlamentaria para la redacción del nuevo Estatuto el próximo mes de febrero. El delegado de la Junta en León, Eduardo Fernández, calificó ayer de «jurídicamente imposible» la propuesta del BNG para facilitar la adhesión de municipios bercianos a Galicia. Fernández recordó que las normas de segregación están muy claras y puso como ejemplo la situación del Condado de Treviño en relación con las competencias de la Junta de Castilla y León en este apartado. Luego, para el representante del Gobierno Herrera resulta apelar a la Junta por la cooficialidad del gallego, cuando ésto exige la tramitación de una ley orgánica. En opinión de Fernández, la propuesta del Bloque es, políticamente, «para consumo interno». Pero en ningún caso se correspondería con el sentir general de los bercianos, que a su entender están muy cómodos administrativamente con una comarca reconocida como institución. El presidente del Consejo del Bierzo rechazó los planes del BNG sobre la posiblidad de anexión de municipios de la comarca. González Saavedra destacó que no es realista y resaltó que la comarca goza de un reconocimiento institucional adecuado. Incluso instó al BNG a que se presente a las elecciones en la comarca para pulsar el apoyo a sus tesis.