El pleno del Tribunal de Defensa de la Competencia se pronuncia con seis votos a favor frente a tres
Competencia aconseja en su dictamen el veto a la opa de Gas Natural sobre Endesa
El pleno del Tribunal de Defensa de la Competencia resolvió a medianoche de ayer, con los seis votos de otros tantos vocales en su día designados por el PP, frente a los tres restantes, un dictamen que aconseja el veto a la OPA de Gas Natural sobre Endesa por entender que la concentración perjudicará la competencia en el sector energético. Siete horas de tensa reunión y discusiones acaloradas se solventaron con una decisión que reproduce las posiciones de los vocales que integran este organismo. Seis de ellos -Antonio del Cacho, Antonio Castañeda, Francisco Javier Huerta, Miguel Cuerdo, Fernando Torremocha y Emilio Conde-, designados durante el mandato del PP, se decantaron por prohibir la concentración, mientras otros dos -Miguel Comenge, y Pilar Sánchez, más próximos al PSOE- y el presidente, Luis Berenguer, designado hace un par de meses por el ministro de Economía, eran partidarios de darle vía libre con severas condiciones. Las posiciones se radicalizaron tras una primera reunión, en la que los partidarios del veto sumaron cinco votos, frente a cuatro vocales proclives a la autorización condicionada. La tesis de aconsejar la prohibición de la operación se impuso, finalmente, sin agotar el plazo del que disponía el TDC, que se prolongaba hasta el sábado 7 de enero. El ministro de Economía tiene ahora un mes para presentar al Consejo de Ministros una propuesta que podría no tomar en cuenta la recomendación del Tribunal de Defensa de la Competencia. Hay precedentes de discrepancia pero, según doctrina del Tribunal Supremo, si el Gobierno decide finalmente que la OPA pueda seguir su curso, con los requerimientos que considere oportunos, deberá elaborar un informe que justifique esa autorización. La OPA de Gas Natural ya cuenta con una decisión favorable, la de la Comisión Nacional de la Energía, que condicionó la operación con una decena de requisitos para preservar el buen funcionamiento de las actividades reguladas. Ese pronunciamiento se resolvió por cuatro votos a favor, tres en contra y una abstención, y también en este caso las posturas correspondieron a las vinculaciones políticas: tres vocales designados por el PSOE, y un cuarto nombrado por CiU y refrendado por ERC se decantaron por la aprobación. La CNE también elaboró un informe en materia de competencia, en este caso no vinculante, que fue remitido al ministerio de Economía. Sus resoluciones también aconsejaban imponer duras condiciones a la concentración. La polémica se suscitó en este caso porque las conclusiones suavizaban las propuestas del informe técnico, lo que fue denunciado por los vocales en su día designados por el PP que mantienen sus puestos en este organismo regulador.