Antolín de Cela pide a Promonumenta que deje de criticar a la Junta y aporte ideas y esfuerzos
El sacerdote de Peñalba dice que es la parroquia la que decide quién abre el templo
Considera capacitado al vecino elegido «antes que otros expertos que ladran en la distancia»
La iglesia de Peñalba está considerada como una joya patrimonial
El sacerdote de Peñalba, Antolín de Cela, respondió ayer a las acusaciones del colectivo Promonumenta en las que criticaba que durante las vacaciones y descansos del guardián del templo religioso sea un vecino el encargado de abrirlo y cerrarlo calificándolas de injustas y sin fundamento. Para De Cela, que defiende el papel de la Junta con este emblemático edificio, reprocha a Promonumenta «que promueve como solución el cerrar tres días a la semana el templo porque para abrirlo no sirven los feligreses del pueblo que han sido hasta ayer quienes lo han cuidado y mantenido». Para el sacerdote de Peñalba, «la propiedad real del templo es de la parroquia. La iglesia lo construyó hace siglos, y a pesar de ser un pueblo pequeño nos lo han hecho llegar hasta hoy. Por eso, desde la Junta se ha contratado un guarda que lo mantiene abierto sin que por ello tenga que comportarse como el único propietario de un inmueble que sigue siendo una parroquia abierta al culto que nació primero para celebrar la fe y posteriormente para admirar la cultura». De Cela recuerda a Promonumenta que dicha iglesia «está cerrada desde el domingo a las 14.30 al miércoles por la mañana, dos días y medio a la semana y eso que en el verano el Valle del Silencio se puebla de gentes que hacen un largo recorrido para admirar este templo mozárabe, otros peregrinos para rezar y bastantes feligreses que regresan para contemplar y visitar sus raíces religiosas», y apunta que antes de buscar otras soluciones o pedir subvenciones para aumentar el personal encargado de cuidarlo, «la propia parroquia ha decidido agradecer a la Junta su esfuerzo, que es mucho, y solucionar ella misma dicho problema. Por eso, el párroco, en uso de sus facultades, haya nombrado a un feligrés adulto que guarda y sostiene el templo abierto de forma complementaria al guarda que mantiene la Junta, los dos días y medio semanales en los que él descansa. Y todo de manera gratuita y generosa sin cobrar nada a los visitantes ni pedir subvenciones». Y es que según De Cela, «a nadie debería desagradar la manera de resolver este problema, y Promonumenta, si de verdad estuviera con las gentes del Bierzo y defendiera su patrimonio debería darle a este voluntario un premio por promocionar el patrimonio de manera gratuita. Además, sobre las dudas de su capacidad, estoy seguro de que la tiene y más cariño por el templo que otros pretendidos expertos que ladran en al distancia», apostilló.