El desplome de los patios de las casas sobre las vías se produjo en la periferia de Ponferrada
La caída del talud de dos viviendas corta seis horas el tráfico de trenes
Unos 120 viajeros procedentes de Galicia siguieron su ruta en autobús desde Ponferrada Un cóct
El tráfico ferroviario entre Galicia y la Meseta a través de la línea Palencia-La Coruña se vio ayer casi totalmente interrumpido durante seis horas. El desplome de un talud sobre el que se asentaban dos viviendas en el barrio ponferradino de Las Quintas, en la periferia de la capital berciana, originó la inutilización de las vías, primero total y luego parcialmente. Piedras y barro fueron a parar sobre la trinchera de la red después de precipitarse por un terraplén de 15 metros de altura. El suceso se produjo a las 11.05 horas y los propios vecinos, los propietarios de los números 8 y 10 de la citada barriada, alertaron a la Policía Local a los bomberos y a Renfe. Esto impidió que el convoy regional Vigo-León, que aguardaba en la estación de Ponferrada, efectuara su salida. Los pasajeros fueron trasladados a la capital de la provincia en autobuses fletados por Renfe. Aunque los bomberos y también los operarios del gestor ferroviario (Adif) se pusieron de inmediato manos a la obra para desescombrar la zona de vías afectada, un segundo tren, el Talgo Galicia-Barcelona también tuvo que suspender su recorrido. Los viajeros fueron trasladados en ese caso en autobús a León, para luego tomar un enlace con el Talgo procedente de Asturias con destino a la capital catalana. En total se calcula que fueron 120 las personas «transbordadas». En cambio, según confirmaron fuentes de Renfe, a primera hora de la tarde se permitió el paso, con circulación lenta, de los diurnos que comunican Galicia con el País Vasco y viceversa. Por el contrario, los trayectos previstos entre León-Ponferrada y Ponferrada-León se realizaron por carretera. Los trabajadores de Adif prosiguieron hasta última hora de la noche limpiando pequeños pero constantes desprendimientos de tierra. En ese punto se ordenó desde las seis de la tarde el tráfico lento de todos los trenes, según fuentes de Adif. Medidas de afianzamiento El corrimiento del talud se llevó consigo un pequeño huerto y también un patio de recreo en las traseras de las dos viviendas afectadas. Sus propietarios esperaban que al margen de la limpieza de las vías, tanto Renfe como Adif aseguren medidas para evitar que puedan surgir problemas similares que pongan en riesgo tanto a las personas como a las edificaciones. Aunque están por definirse las causas del derrumbe, todas fuentes consultadas por este periódico apuntaron ayer a las últimas lluvias caídas en la zona como una de las más probables. Bomberos y operarios de Adif Los bomberos de Ponferrada intervinieron desde el primer momento desde las casas afectadas para evitar que se sucedieran los desprendimiento, mientras en la trinchera de la vía los obreros de Adif aguardaban con sus máquinas para limpiar el barro y las piedras depositadas sobre la línea. Las casas «colgantes» de Las Quintas La imagen da una idea de lo cerca que el deslizamiento de tierra se quedó de una de las viviendas. En la fotografía el propietario de una de las casas contempla, sujetado a una base del porche, las labores de los bomberos limpiando los escombros peligrosos con sus mangueras. Rocas al aire Los bomberos se mostraron especialmente preocupados por garantizar la estabilidad del terreno en la zona en la que se produjo el corrimiento. En algunos puntos quedaron al descubierto rocas o losas que amenazaban con precipitarse a la vía. Los expertos tendrán que mantener en todo lo alto la vigilancia sobre el terreno.