| Reportaje | Los primeros pasos, con buen augurio |
El hisopo echa humo en La Rosaleda La licencia de obras puede otorgarse antes de fin de año
Bendecir locales, entidades y viviendas se ha convertido en uno de los quehaceres de Máximo Álvarez al frente de una parroquia en crecimiento
A pesar de que aún no dispone de una iglesia propia, la parroquia de La Rosaleda disfruta de una actividad similar e incluso superior a la del resto del municipio. En fase de expansión y desarrollo, junto a las habituales misas y catequesis, la bendición de los establecimientos que cada vez con más frecuencia se están abriendo y la inauguración de viviendas están llevando al párroco a emplearse a fondo para su bendición. Máximo Álvarez casi no tiene tiempo para dejar recogido el tradicional hisopo ya que desde una sucursal de banco hasta una casa, en este caso por parte de sus responsables, requieren que su estreno cuente con la bendición, que siempre es sinónimo de seguridad y buen augurio. Y aún esperan días de mayor actividad en una zona que está en continuo crecimiento y que en poco más de un año puede disfrutar de la presencia de una iglesia como edificio que ya cuenta con el sustento y la presencia de la parroquia y con más de 3.000 feligreses, cifra que se verá multiplicada y que demuestra que la fe, a pesar de estos nuevos tiempos, está muy viva en La Rosaleda. El responsable de la parroquia de La Rosaleda, Máximo Álvarez, precisó ayer que la licencia de obras para la iglesia está casi a punto. Una vez solventados todos los requisitos requeridos por el Ayuntamiento, las previsiones por parte de la diócesis apuntan a que antes de que acabe el año los técnicos municipales pueden otorgan su visto bueno a un procedimiento que dejará vía libre para que se puedan licitar los trabajos y que estos den inicio en las primeras semanas de la primavera. Respecto a su construcción, Álvarez precisó que las dos fases necesarias podrían ejecutarse en un año con lo que para el 2008 la feligresía dispondría de edificio propio.