El monumento, presentado ayer, incluye sala de exposiciones, auditorio y un restaurante giratorio
La Fundación Minera arrancará su proyecto turístico con tres millones
Viloria (derecha), Riesco, Villanueva y el escultor, ayer ante la maqueta del monumento minero
El monumento al minero que antes de que acabe el 2009 lucirá en el denominado Alto de la Rueda, entre las localidades de Albares y Santa Marina de Torre debe convertirse no sólo en el signo y emblema de una forma de vida que durante muchos siglos ha caracterizado a buena parte de la comarca berciana sino también en un motor turístico sobre el que asentar el presente y futuro de muchas de sus poblaciones. Ese objetivo es el que persigue la Fundación Cultura Minera que ayer presentó ante autoridades, empresarios y sindicatos las peculiaridades de una obra que debe servir como espejo de un pasado lleno de sacrificio y tesón, y un presente lleno de alternativas en las que la minería tiene aún mucho que contar. Así lo precisó Manuel Lamelas Viloria, empresario minero y presidente de la Fundación en un acto en el que quedó patente la apuesta de las diferentes administraciones por un proyecto que empezará a verse plasmado sobre el terreno a mediados de abril y cuyo plazo de desarrollo no debe superar los dos años. El proyecto de este «colosal» edificio de 90 metros de alto incluye un auditorio para 1.500 personas, diferentes salas de exposiciones y convenciones así como en la primera planta un restaurante giratorio. Diseñado por el escultor Arturo Nogueira y cuyo nombre «Lámpara de los sueños», el edificio también se comunicará a través de un túnel con la Mina Escuela de Santa Bárbara a la que podrá accederse para comprobar in situ la actividad propia de la minería. Todo para una propuesta que pretende resumir y rendir tributo a una actividad y forma de vida a la vez que convertirse en un elemento más de promoción turística a través no sólo del monumento sino de las diferentes iniciativas que se desarrollarán en un buen número de localidades incluyendo rutas, edificios o explotaciones en las que la actividad minera sigue latente.