La ciudad de los puentes
HACE un año propuse realizar un reportaje en profundidad sobre los puentes y la idiosincrasia con estos elementos arquitectónicos con respecto a la historia y configuración de la ciudad de Ponferrada. El actual Gobierno local de la capital del Bierzo lo vio claro. En la modernización y desarrollo general que han puesto en marcha para la ciudad, cómo no, también tenía que hacerse algo con unas de las obras públicas señeras en esta población, los puentes. Se habló mucho ayer de puentes, del origen de la ciudad, de Osmundo y su Pons-ferrata, de los peregrinos, del paso complicado del caudoloso río Sil, del río Boeza y esa sinuosa i griega que forman en terrenos ponferradinos. El siglo XXI comienza en Ponferrada con dos nuevos puentes, el del Boeza, a punto de inaugurarse, y el nuevo macroviaducto del Sil, inaugurado ayer. Hasta los puentes se suman a los nuevos tiempos de desarrollo, modernización y comunicación en los que está sumergida la ciudad en particular, y el Bierzo en general. Pero si está bien eso de tender puentes para unir dos puntos equidistantes, barrios con barrios, vecinos con vecinos, también podría realizarse algo así en sentido metafórico entre las fuerzas políticas. Necesitamos un alto al fuego en esta precampaña para tomar aliento los que la seguimos con gusto, interés u obligación, que de todo hay en la viña del Señor. Me temo que no, que no va a haber tregua hasta mayo. Ni el paso del frío invierno a la alegre primavera berciana será excusa para templar discursos y posturas. La temperatura va en aumento. En el Partido Popular del Bierzo se han tragado varios sapos en forma de barones alcaldes sempiternos que vuelven a repetir, y eso que la nueva directiva no las tenía consigo. Pero hay que apechugar que para eso dicen tener a tiro por vez primera el Consejo Comarcal. Sentados con dos cafés por testigos, este periodista y los dirigentes comarcales analizan ayuntamiento por ayuntamiento y las cuentas les salen a Cerezales y Velasco. Yo carraspeo. Sí pero no. No pero sí. Veremos que dijo un ciego. Ponferrada comienza con el nuevo puente un tiempo de cumplir compromisos electorales. Eso está bien. Pero algún pelo se están dejando en la gatera. La lista no acaba de salir y el PSOE, osea Saavedra, ha vuelto a demostrar que tiene mayoría en los apoyos de los clanes locales con una lista de práctica integración. Faltaba alguno de Antonio Vega y cía. Y es que construir puentes es tarea difícil, no crean.