Los nuevos trenes de laminado ya funcionan y el taller de decapado estará listo en primavera
La acerera triplicará su capacidad de producción tras invertir 23 millones El presidente de Acerinox pone a la fábrica como ejemplo de laboriosidad
La empresa que dirige Victoriano Muñoz Cava produce 140.000 toneladas de acero anuales
Victoriano Muñoz Cava, brinda con Carlos López Riesco y José María Aguirre, en el restaurante Azul
Los 23 millones de euros invertidos por Aceros Roldán, la empresa berciana del grupo Acerinox que celebra estos días su 50º aniversario, permitirán a la factoría triplicar su capacidad de producción desde las 20 a las 60 toneladas por hora, según explicó el director gerente del complejo, Victoriano Muñoz Camós, nieto del fundador de la factoría. La inversión para mejorar los trenes de laminado ya está operativa y para la primavera debería estar funcionando el nuevo taller de decapado en la fábrica de Santo Tomás de las Ollas, donde en abril de 1957, Victoriano Muñoz Oms puso en marcha una factoría acerera que cincuenta años después produce 140.000 toneladas des acero anuales y obtuvo unos beneficios netos en el último año de 16, 5 millones de euros, tras facturar 412 millones de euros. La celebración del aniversario de Roldán reunió ayer a trabajadores, directivos y clientes junto a los cargos institucionales de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Ponferrada. El presidente de Roldán e hijo del fundador, Victoriano Muñoz Cava, ejerció de anfitrión durante la visita a la factoría y la posterior comida en el restaurante Azul de Montearenas y recordó que Acerinox es el tercer productor de acero del mundo y sólo la factoría de Roldán ocuparía el noveno lugar. A su lado, el presidente del grupo Acerinox, José María Aguirre González, garantizó la continuidad de la factoría berciana, que atravesó su peor momento hace 15 años, y de los más de quinientos trabajadores que emplea Roldán. Aguirre recordó que la empresa ha acometido sus últimas inversiones sin subvenciones públicas. Por lo demás, la memoria del fundador de Roldán, que desde el 2004 tiene una calle en Santo Tomás, estuvo presente durante toda la jornada. «Cuando uno tropieza en una piedra, se tiene que levantar y buscar otro camino», decía ayer el presidente de Acerinox rememorando los difíciles comienzos de la factoría a finales de los años 50. José María Aguirre, al igual que Victoriano Muñoz Cava, elogió la laboriosidad de los bercianos, y reconoció que en su día fue uno de los motivos por los que el fundador de la factoría eligió el Bierzo para instalarse desde Cataluña. «El personal es excelente» aseguró Muñoz Cava, que también presumió de sus vínculos con la comarca y aseguró que en su familia, además de su hija, dos nietas llevan el nombre de María Encina en homenaje a Ponferrada. Muñoz Cava no dejó de elogiar también al alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, «uno de los mejores alcaldes, sino el mejor, de Castilla y León». Por parte de la Junta, acudió el vicepresidente de la Agencia de Inversiones y Servicios, Pablo Trillo Figueroa y el delegado territorial, Eduardo Fernández. Empresarios como Raúl Franco, históricos de Roldán como Manuel Ángel Fernández, participaron en la fiesta.