Una campaña previa sensibilizará a los conductores hasta fin de año
La policía será «implacable» con los coches que corten pasos peatonales Bronca por bloquear un paso de cebra
Un paseo de políticos en silla de ruedas abre en Ponferrada las Jornadas sin Barreras
ANA F. BARREDO
El Ayuntamiento de Ponferrada será «implacable» a la hora de sancionar a los vehículos mal estacionados que bloqueen el paso a personas discapacitadas. Los tiempos en los que estacionar sobre un paso de cebra o interrumpiendo una rampa no conllevaba necesariamente una multa por se solía hacer la vista gorda ha pasado a la historia definitivamente en la capital del Bierzo, según anunció ayer el concejal de Acción Social, Reiner Cortés, antes de participar en un paseo en silla de ruedas por las calles del Polígono de Las Huertas para abrir las Jornadas sin Barreras y que celebra la Asociación de Minusválidos Físicos del Bierzo (Ambi). «Vamos a ser implacables. No vamos a dejar pasar ni una», advirtió Cortés. Hasta fin de año y coincidiendo con la campaña de sensibilización que ha puesto en marcha el Ayuntamiento, los vehículos mal estacionados se encontrarán en el parabrisas alguno de los 20.000 folletos informativos que distribuirá la Concejalía de Acción Social en colaboración con Ambi y la Junta, en lugar de una multa de 90 euros. En el paseo en silla de ruedas participaron el presidente del Consejo del Bierzo, José Luis Ramón, la gerente de Servicios Sociales de la Junta, Aurora Rodríguez, y los concejales, Fierro y Villanueva. Apenas habían pasado unos segundos desde que el concejal de Acción Social anunciaba mano dura a partir del próximo año con los conductores que bloqueen los pasos peatonales cuando la comitiva de políticos y socios de Ambi que iniciaba un recorrido en silla de ruedas por el Polígono de Las Huertas se encontró con el primer obstáculo; un turismo estacionado sobre un paso de cebra que les obligaría a dar un rodeo para seguir la ruta. En esta ocasión, el avergonzado conductor llegó al momento para retirar el vehículo entre los flashes de fotógrafos y cámaras de televisión, y sin eludir la bronca de un agente de la Policía Local.