Ay, Portugal
«AY, PERTUGAL, por ti me muero», cantaba un paisano con gran entusiasmo en farras y romerías. Lo de «Pertugal» se me quedó clavado en el alma, y a partir de ahí me entró gusto por este país vecino, tan familiar para un berciano-leonés. Habituados estamos a convivir con portugueses, sobre todo en poblaciones como Bembibre, donde llegaron hace varios años para trabajar en las minas. En el fondo, hay tantas semejanzas entre Portugal y nuestra tierra, que uno, cuando visita este país, se siente como en casa. Hace unos días tuve la ocasión de acercarme de nuevo a Portugal, y pude comprobar, una vez más, que sus gentes, por lo general, se muestran hospitalarias con el visitante. Y lo que más llama la atención es que los portugueses suelen ser humildes, al menos más modestos y educados que la mayoría de los españoles, que nos creemos, en muchos casos, superiores a los demás, y tendemos a mirar al prójimo por encima del hombro, tal vez porque somos un país clasista, donde el tener pesa sobre el ser. Lo que más me entusiasma de este país, aparte de su lengua, son sus gentes, capaces de hablar castellano y aun otras lenguas con absoluta naturalidad. Sin embargo, conviene tener en cuenta que Lisboa (sobre todo en la Moureria), incluso Oporto (en una parte del centro histórico, en torno a la catedral), son ciudades donde se concentra la mayoría de la chusma, raterillos que, llegado el caso oportuno, pueden darle algún que otro susto o tirón al turista o viajero más o menos despistado, que lleva encima algún bolso o mochila. De repente, es como si Portugal, Pertual o Pertugal, se hubiera convertido en un punto de mira, una gran noticia, porque estamos asistiendo a una puesta en valor de sus esencias. Ya iba siendo hora que nuestra provincia leonesa se fijara con cariño en este país, que nos ofrece hospitalidad, música y literatura sublimes. Teresa Salgueiro, Mariza, Cristina Branco, en cuanto a música, son buenos ejemplos. Por su parte, Saramago, Lobo Antunes, Cardoso Pires o Lidia Jorge nos deleitan con sus libros. El nombramiento como Honoris Causa por la Universidad de León del presidente portugués, Cavaco Silva, y su consiguiente visita a León confirman este afecto por el pueblo luso. Sin duda, la Universidad de León, a través de su Rector, ha acertado de pleno a la hora de conceder este premio al presidente portugués, y de paso mantener una buena relación entre Portugal y León, también en lo referente a acuerdos y/o intercambios universitarios. Ahora esperamos que la autovía entre León y Bragança nos aproxime más y mejor a nuestro querido país hermano.