LA TRILLADORA
Plan T
POCO HALAGÜEÑO para los intereses bercianos se antoja el recién publicado Plan Regional de Carreteras 2008-2020 de la Junta de Castilla y León. Si nos atenemos escrupulosamente a la información facilitada por el Gobierno autonómico, vemos que en el capítulo de autovías sólo se recoge un tramo entre Toreno y Páramo del Sil, no completándose por tanto el trazado hasta Villablino. Y estamos hablando del horizonte de los próximos doce años. Sí en cambio, y curiosamente, figura una partida para otro tramo de autovía entre Villablino y Piedrafita de Babia, núcleo situado en dirección oeste desde la capital lacianiega, lo cual a bote pronto puede llevarle a uno a especular con el «abandono» de la conexión directa entre el Bierzo y Asturias, siendo la intención establecer un trazado hasta Villablino, desviándolo a continuación hacia la derecha hasta enlazar con la autopista del Huerna. En cualquier caso, insistimos, nos preocupa que no aparezca en el nuevo Plan el tramo Páramo del Sil-Villablino; al menos se vería completo el trayecto entre las capitales berciana y lacianiega, a expensas de si finalmente la cacareada Ponferrada-La Espina acaba o no en un espejismo. Por lo tanto, podríamos estar ante un Plan que, en lugar de prever, esté diseñado para improvisar sobre la marcha el rumbo final de las infraestructuras. Por otro lado, el citado plan alude al «refuerzo» de un «gran eje» de comunicación entre Ponferrada y la burgalesa Miranda de Ebro, que consistiría en el acondicionamiento y mejora de unas carreteras ya existentes. El plan señala que esta actuación es producto del «diálogo social», y lo cierto es que, echando la vista atrás, lo que uno recuerda es que en su día los sindicatos reclamaron en la Mesa Regional de Minería una vía de comunicación desde Toreno hasta la localidad palentina de Guardo, pasando por núcleos como Villablino, La Robla y Sabero; se decía que el proyecto permitiría cruzar la provincia de León de oeste a este, creando un gran eje subcantábrico entre El Bierzo y Palencia. También el plan contempla, sin apenas detalles, la construcción de una nueva carretera entre La Cabrera y Sanabria. Así, sin más. Más que un plan de carreteras parece que estamos ante un boceto del mismo, pues de lo contrario... que Dios nos coja confesados. Aquí lo que hace falta es que, de una vez, con proyecto o sin él, alguien aclare con argumentos sólidos las verdaderas intenciones sobre el batiburrillo de infraestructuras que tiene al Bierzo como protagonista.