Un vino elaborado a 900 metros de altitud
Isidro Fernández describe el vino triunfador en el certamen ponferradino como «muy mineral, que es lo que busca la bodega, pero con mucha carga de fruta, lo que le hace accesible a todos los gustos», a lo que añade que es «potente pero elegante, que invita a beber; tiene equilibrio con un estilo muy propio». La bodega Casar de Burbia tiene sus viñas a 900 metros de altitud, lo que según Fernández condiciona mucho la producción, que tiende a los vinos de crianza y no a los jóvenes, lo que les da un PH muy bajo, característicos de la zona en la que crecen las vides. A pesar de que considera que la comarca del Bierzo genera vinos de calidad, Isidro Fernández apostará en breve por los prieto picudo de la comarca leonesa de los Oteros, ya que según apuntó tiene «motivación profesional» para seguir elaborando durante muchas cosechas.