La localidad está sin suministro de agua potable, tras la detección de arsénico, desde junio
Los vecinos de Oencia pagarán «a escote» las obras de las nuevas traídas de agua
La junta vecinal está dispuesta a asumir el 25% del coste de la red de abastecimiento
La junta vecinal de Oencia está dispuesta a asumir todos los costes que suponga la reforma de la red de abastecimiento que permita a los vecinos volver a disfrutar de agua potable. El tesorero de la pedanía y concejal del PSOE en el Ayuntamiento, José Manuel Barreiro, anunció ayer que, en caso extremo, «los vecinos pagarán a escote el 25% del montante de la obra tal y como exige la Diputación». Los vecinos están sin suministro de agua potable desde mediados del mes de junio, cuando los análisis de la Junta detectaron altos niveles de arsénico en las traídas. Los contranálisis realizados por la junta vecinal dejaron libres de arsénico la fuente del centro del pueblo y la traída de Toledo, aunque esta precisa de cloración. Los diputados de Medio Ambiente y de Fomento, José Antonio Velasco y Jaime González, enviaron una carta la semana pasada a la pedanía en la que le recordaban que si no delegaban las competencias del agua al Ayuntamiento debería ser la propia junta vecinal la que abonara el 25% de los 125.000 euros que costarán las obras para las traídas y la que debería presentar los proyectos para que pudieran comenzar los trabajos. La junta vecinal exigió a Diputación y al Ayuntamiento «respeto» por ser la competente en materia de aguas en la localidad y que se tuviera en cuenta la opinión de los vecinos antes de que ambas entidades tomaran cualquier decisión. Cinco mil euros de ingresos Barreiro apuntó ayer que los únicos ingresos de la junta vecinal son los tres mil euros que percibe al año por el coto de caza y otros dos mil por el arrendamiento de terrenos para el pasto de dos rebaños. En total, poco más de cinco mil euros frente a los 31.250 que debería desembolsar si asume el coste de las obras tal y como exige Diputación, que a través del Plan de Sequía, abonaría el 75% restante. La junta vecinal también costeará los cinco proyectos que exige la Diputación para poder llevar a cabo las obras, que según Barreiro «deberían comenzar antes de agosto, que es cuando más personas residen en el pueblo». De hecho, el tesorero de la pedanía señaló que antes de que empiece el próximo mes comenzarán a realizarse todas las actuaciones posibles para que el suministro de agua potable esté listo cuanto antes. Barreiro destacó que la pedanía buscará la opción más barata, para intentar reducir el coste y el desembolso de la entidad local menor. Otra de las opciones planteadas por el miembro de la junta vecinal es pedir subvenciones para poder hacer frente a los gastos e incluso también se han planteado solicitar ayuda a su partido, el PSOE. Nuevos análisis José Manuel Barreiro destacó que durante el último concejo celebrado en la localidad, el pasado domingo, los vecinos decidieron que la junta vecinal debería mantener las competencias del agua. Además, anunció que no se dará ningún paso hasta que se sepan los resultados de los análisis del agua de As campas da bella, que se baraja como la mejor opción para devolver el suministro de agua potable al pueblo. Barreiro calificó de más complicada la actuación en la traída de Toledo, que en la que es preciso aumentar la sección, que la nueva obra desde As campas da bella.