Las burbujas de Su Majestad se exhiben en el Museo
La casa Bollinger, proveedora de champagne de la Casa Real británica desde hace más de un siglo, presentó anoche sus vinos más exclusivos en el patio de la Higuera del Museo del Bierzo
El patio de la Higuera acogió anoche la degustación de Bollinger
En 1884, la Reina Victoria concedió a la firma Bollinger el título de proveedora oficial de champagne de la Casa Real británica. A partir de ese instante se empezó a forjar quizás la leyenda de una etiqueta que sucesivas generaciones de bodegueros se han encargado de mantener casi intacta hasta nuestros días. Bollinger, cuyo origen se remonta sin embargo a 1829, se ha convertido en sinónimo de suntuosidad, discreción, estilo y calidad. Aunque James Bond -al servicio de Su Majestad, como no podría ser de otro modo- se aprovechase de los efectos de sus burbujas en algunas de las escenas más tórridas e íntimas de sus aventuras. Con estas credenciales, la presentación de las últimas elaboraciones de Bollinger en Ponferrada no podía hallar otro marco más apropiado que el Museo del Bierzo. El patio de la Higuera de la antigua cárcel de la calle del Reloj sirvió anoche a la mencía para hacer de anfitriona de la pinot noir mejor tratada el mundo, en las cavas de la pequeña localidad francesa de Aÿ. A la puesta en escena de una degustación histórica en el centenario de la ciudad asistió el alcalde, Carlos López Riesco, y un escogido grupo de representantes de casi todos los ámbitos de la sociedad local. También el presidente del Consejo del Bierzo. El director general de Exportación de Bollinger, Phillippe Mengüy, hizo las veces de maestro de ceremonias. Y alabó mucho, por cierto, la calidad y el crecimiento internacional de los vinos de la comarca. El acto, organizado por la distribuidora Uva a Uva Compañía de Vinos, contó también con la presencia de numerosos enólogos y representantes de bodegas, así como la del presidente del Consejo Regulador. Además de algunos de los buques insignia de Bollinger, como su exquisito champagne RD de 1997, presentado en primicia mundial y del que se degustaron cuatro de las 15.000 botellas que se comercializarán en octubre a un precio que ronda los 200 euros, se probó también un vino tranquilo, un nuevo espumoso rosé y varias añadas especiales de la prestigiosa firma francesa. En conjunto, un espectáculo, digno del mejor museo.