El Selmo, a punto de desbordarse en Friera, lleva esperando desde el 2003 una obra de encauzamiento
Una imagen del nivel alcanzado esta semana por las aguas del río Selmo a su paso por el centro de Fr
r.a. | ponferrada
Los vecinos de la localidad de Friera (Sobrado) no han dormido tranquilos en lo que va de semana. Sobre todo los que habitan viviendas más cercanas al río, algunas prácticamente sobre el mismo margen.
La crecida del Selmo, que por algunos momentos ha amenazado con desbordarse sobre el pueblo, se ha convertido en motivo de zozobra para el vecindario y de preocupación para el Ayuntamiento de Sobrado.
Para el consistorio que dirige el popular Constantino Valle porque la obra del encauzamiento del río Selmo a su paso por Friera fue aprobada ya en el año 2003 en el marco de un convenio para este tipo de actuaciones entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Castilla y León.
Cinco años después, en la zona no se ha movido ni un centímetro cúbico de tierra para ordenar el cauce y evitar que como está ocurriendo este año por la lluvias y la nieve se pueda producir una avenida importante que inunde viviendas y fincas, provocando daños incalculables.
La Confederación Hidrográfica del Norte -”ahora Miño-Sil-” ejecutó la práctica totalidad de los proyectos de encauzamiento que se incluyeron dentro del programa mencionado del 2003 en numerosos puntos del Bierzo.
Sin embargo, el del Selmo a su paso por Friera, que incluso se llegó a dotar con más de 400.000 euros, sigue sin llevarse adelante. En el Ayuntamiento de Sobrado, a pesar de las insistentes gestiones que se han realizado ante los organismos encargados de la intervención, existe en estos momentos bastante malestar. Una sensación que se mezcla con la de la preocupación por lo que pudiera ocurrir si el nivel del caudal del río no baja o incluso aumenta con la persistencia de las lluvias que se anuncian y luego con los efectos primaverarles del deshielo.
El Selmo, en esta zona de la comarca, además atesora un importante valor turístico y sus riberas son especialmente concurridas por los visitantes durante el verano.