Los cuerpos de seguridad detuvieron a dos personas en el 2008 por robos con fuerza en viviendas
La crisis hace surgir un nuevo delito en el Bierzo con siete asaltos a casas habitadas
Los robos en segundas residencias también crecieron un 15% durante el año pasado
Patrulla de la Guardia Civil en la calle de Bembibre por donde huyeron los autores de un secuestro e
ponferrada
Entrar a robar en una vivienda con sus ocupantes dentro era algo que no sucedía en el Bierzo. Al menos hasta el año pasado. Siete residencias -“tres en Ponferrada, dos en Bembibre, una en Cacabelos y otra en Fabero-“ sufrieron durante el 2008 robos con fuerza mientras sus habitantes se encontraban en su interior, según los datos recopilados en los juzgados de la capital berciana, que también revelan un incremento del 15 por ciento en los robos en segundas residencias, comercios o vehículos atribuible al deterioro de la situación económica.
Los ladrones se lo piensan menos, empujados por la falta de expectativas. Y que el dueño o el inquilino de la vivienda la esté ocupando en el momento del robo no fue obstáculo para que en siete ocasiones, los delincuentes entraran por la fuerza para llevarse el dinero y los objetos de valor. Afortunadamente, en ninguno de los siete casos hubo que lamentar lesiones en los residentes de las viviendas.
La Policía y la Guardia Civil no han podido resolver los siete delitos, pero sí detuvieron el pasado año a dos personas por su presunta implicación en los robos. Uno de ellos se encuentra en la actualidad en la prisión de Mansilla de las Mulas a la espera de juicio. El otro falleció por causas naturales en la misma prisión a comienzos de diciembre y no es otro que Florencio D.G, el asturiano de 49 años acusado de asesinar a un taxista ponferradino en Las Ventas de Albares (Torre) el pasado 20 de agosto y que acumulaba un amplio historial delictivo.
A la aparición de asaltos a viviendas ocupadas se suma el incremento de un 15 por ciento de los robos en segundas residencias, comercios y vehículos. El repunte de los robos en el interior de automóviles estacionados, especialmente, ha llamado la atención en los juzgados, donde no veían tantos casos de sustracciones de radio cedés cassettes, u otros objetos de valor desde la época en la adición a la heroína llevaba a muchos drogodependientes a practicar pequeños hurtos rompiendo las ventanas para malvenderlos y comprar droga.
Más hurtos en supermercados
El número global de procedimientos penales aumentó entre un 15 y un 20 por ciento en el último año. Y otro síntoma de que la crisis económica está detrás del repunte es el incremento en un 50 por ciento respecto al año anterior de los hurtos por menos de 400 euros, que suelen cometerse sobre todo en supermercados y en muchas ocasiones por grupos de personas organizados.
Y la cifra sería aún mayor si los establecimientos comerciales denunciaran también los hurtos en los que atrapan al ladrón en el momento y recuperan la mercancía robada.