Un expediente indica que se está explotando «en zonas no comprendidas por resoluciones de Medio Natural»
Tres informes oficiales exigen el cierre de la macrocantera de Catisa en Las Médulas
El asesor del Ministerio de Medio Ambiente y Urbanismo avala también el cierre de la explotación
Sobre esta cantera de Catisa pesa una orden de paralización judicial desde el pasado día 27.
ponferrada
Un informe del vocal asesor del Ministerio de Medio Ambiente, adscrito a la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo; otro estudio rubricado por los servicios del Seprona de la Guardia Civil, más un tercero del Servicio Territorial de Cultura y de la asesoría jurídica de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta en León, han sido determinantes y la puntilla para que la Justicia haya instado el cierre de la cantera que Catisa tiene en el Espacio Natural de Las Médulas, en el término municipal de Carucedo.
En estos expedientes oficiales se pone de manifiesto «la afección visual y paisajística» de la cantera del empresario Martínez Núñez «sobre un espacio declarado Monumento Natural». También se ha llegado a medir hasta el ruido que ocasiona el tránsito de camiones y el molino de piedra caliza en las instalaciones de la Cantera Peña del Rego número 83, destacando igualmente su afección «pulvígena». Es decir, la polvareda levantada en la zona por el movimiento de tierra y tratamiento de los estériles.
Además, se alude expresamente a «los vertidos y escombros en la flora y vegetación». A ello se une, a juicio de estos informes, el hecho de que se hagan vertidos en los espacios protegidos, catalogados como Zepa y LIC de los Montes Aquilianos, a los que parcialmente pertenece la cuestionada cantera. Pero, de igual forma, se denuncia en los informes de la Guardia Civil, la Junta de Castilla y León, y del Ministerio de Medio Ambiente -"a los que se aferra la Justicia-" que se estarían realizando «aprovechamientos en zonas no comprendidas en las resoluciones de la Dirección General de Medio Natural, de 31 de marzo del año 2004, que autorizaban la ocupación de determinada superficie en los montes CUP 359 y 363».
En base a todos estos informes, a los que se unen otros de índole puramente jurídico, de cumplimiento obligado de legislación territorial y nacional, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de León ordenó hace nueve días, el pasado 27 de febrero, el cierre de la explotación que el grupo empresarial Martínez Núñez tiene frente al mirador de Orellán en Las Médulas.
En los informes jurídicos se desmontan argumentos aducidos por Catisa para seguir explotando esta cantera. Por ejemplo, indican que «con independencia de la fecha de autorización de la cantera, es necesario la declaración de impacto ambiental, bien por necesidades de adaptación de la primitiva explotación a la normativa comunitaria y a las normas de transposición, bien por la aplicación de las normas sobre evaluación de im pacto ambiental en el momento en que se producen variaciones sustanciales en la explotación, qu e la exigirían por razón de su localización y de la naturaleza de la actividad».
¿Silencio administrativo?
En otra disposición judicial se dice que, además de no disponer de autorización excepcional de uso de suelo rústico, ni licencia de actividad y urbanística, y de prevención ambiental, sobre adaptación a las normas medioambientales, «no puede admitirse que se ha obtenido por silencio la licencia ambiental solicitada por Catisa el 15 de octubre de 2007. Y ello, porque «no pueden entenderse adquiridas por silencio administrativo licencias en contra de la legislación sectorial».