«Eran cinco chicos y un vecino los corrió»
«Eran cinco chicos y un vecino los corrió», decía ayer uno de los afectados por el vandalismo observando los dos neumáticos pinchados de su furgoneta pick up, estacionada junto al instituto. Segundos después, el conductor de una de las grúas que ayer recorrían Cacabelos para llevarse los coches pinchados, se paraba para preguntarle por su cliente. El dueño de un Hyundai coupé. «No soy yo, es otro», le dijo. El joven propietario, veinteañero, aparecía al momento y lamentaba lo sucedido. «Estuve jugando a las cartas en el bar y cuando fui a por el coche a las 11.30 ya estaba así. Luego quemaron el contenedor», aseguró.