El presidente de Hunosa afirma que el excedente se almacenará en el Bierzo
García Secades, que se reunió ayer con el delegado del Gobierno, garantiza los 110 millones de euros para comprar el carbón que rechazan las térmicas bercianas
La central térmica de Compostilla II, propiedad de Endesa, acumula casi dos millones de toneladas si
Las propias minas del Bierzo y Laciana podrían almacenar el carbón que no queman en las térmicas por la falta de demanda. El estocaje en sus instalaciones se financiaría con parte del fondo que el Gobierno ha otorgado a Hunosa para que la empresa pública palíe los problemas derivados de la falta de competitividad energética del mineral autóctono.
Esa intervención fue una de las que con menos imprecisión bosquejó ayer el presidente de Hunosa, José Ramón García Secades, durante la reunión mantenida en Valladolidad con el delegado del Gobierno, Miguel Alejo. «La comarca del Bierzo tiene muchas papeletas para convertise en el almacenamiento temporal de los stocks», reveló Secades, lo que eliminaría la incertidumbre sobre la complicada logística que supondría el transporte de las miles toneladas que Endesa y Fenosa, con las térmicas paralizadas, rechazan en sus parques.
Pero no fue taxativo. Indicó que se dilucidará a principios de septiembre. Y no descartó ni siquiera el traslado a un depósito en Asturias. «Estamos estudiando todas las opciones y espero que antes de finales de mes podamos tener una definición suficientemente clara de cómo vamos a proceder de manera inmediata para que no haya efectos colaterales y que las empresas mineras puedan seguir trabajando con normalidad y los trabajadores vean que no tiene por qué estar inquietos», enfatizó.
Porque crear un centro de almacenaje en la comarca, específico para esta situación de crisis, exigiría acuerdos con administraciones locales que dilatarían la apertura de ocho a diez meses y una inversión no inferior a los 35 millones de euros. «La prioridad es encontrar soluciones en el Bierzo mañana», remarcó el presidente de Hunosa.
Dos millones, tope. Lo que sí certificó es que la compañía gestionará 110 millones de euros del Gobierno para garantizar la compra y la liquidación a las empresas mineras atrapadas por la falta de demanda de un tope de hasta dos millones de toneladas de carbón. Si bien Secades se mostró confiado en que antes de llegar a tal cantidad la coyuntura del mercado eléctrico haya dado un vuelco favorable.
Tras la reunión con Alejo también se dejó claro, frente a las voces que hablan de improvisación, que se han mantenido ya entrevistas con los patronos mineros afectados y que se coordinan acciones para encontrar «una solución lo suficientemente satisfacotria para que los trabajadores puedan estar tranquilos». En alusión al problema de tesorería que se podría producir en las mineras al no abonar las eléctricas el carbón que no pueden apilar ya en sus parques.
Eléctricas sin solución. La medida, en cualquier caso, y a pesar de los avances que parece que se están produciendo en la definición del almacenamiento temporal tanto logística como económicamente, no arregla mucho la situación en las térmicas bercianas de Compostilla II y Anllares. Éstas seguirán sin quemar mineral autóctono por su falta de competitividad frente a otras energías como el gas o las renovables.