El Bierzo está tocado, muy tocado
Opinión | r. arias
Ahí los tienen. Marchan entusiasmados hacia Valladolid en procesión organizada por el consejero Mañueco. Son los miembros del insigne Foro para la Reforma de la Ley de la Comarca, representantes del Consejo del Bierzo y de la Diputación. ¡Qué políticos de talla tenemos en esta tierra!. Han conseguido que el titular de Interior se doblegue para arreglar finalmente el futuro administrativo de la comarca.
Seguro que a esta ahora transitan tan ufanos por el secarral mesetario y que ya han reservado en algún asador un buen lechazo para reponer fuerzas tras la crucial entrevista. Deben estar cómodos en la Junta de Castilla y León y no digo en el Gobierno central con esta panda de políticos comarcanos que bien podrían ganarse la vida vendiendo el cupón de la Once si algún día despertaran sus votantes -”puede que ocurra-”.
Porque los habrá tan ciegos en algún lugar de España o tal vez del desierto del Gobi, pero no más. ¿Creerán estos foristas que con la reunión de esta mañana van a arreglar la nómina de agosto de decenas de pequeñas empresas que se están desangrado en la comarca? ¿Que Compostilla va a quemar el carbón que amenaza con convertir algún lugar del Bierzo en vivero de una nueva macromontaña de mineral como la que amargó durante seis décadas la imagen de Ponferrada? ¿Que los niños de algún despedido de las eólicas o de los que están en ciernes van a comer caliente en unos meses con la reforma de la Ley de la Comarca?
Este periódico publicó el pasado fin de semana un informe sobre los miles de puestos directos que están en suspenso en los grandes puntales industriales del Bierzo, un dossier que no profundizaba en los que ya se han laminado en decenas de pequeñas empresas auxiliares y de servicios. A principios de verano el presidente de la Audiencia Provincial, el berciano Manuel García Prada, advertía de la gran presión en los juzgados de la comarca -”muy por encima de la de los de León-” como consecuencia de la catarata de impagados y procesos monitorios relacionados con el enorme número de autónomos y trabajadores por cuenta ajena que existen -”existían-” a este lado del Manzanal.
Cada día asistimos a la presentación de un ERE más o menos llamativo bajo el que se ocultan dramas mucho más anónimos. La línea del AVE entre Ponferrada y Monforte que volvió a resucitar con la llegada de Pepiño Blanco a Fomento ha desaparecido en cuestión de semanas de todas las previsiones que el ministro realiza para la alta velocidad gallega.
El Bierzo está tocado, muy tocado por la crisis. Y los más agoreros pronostican un otoño más que negro. Pero populares, socialistas, bercianistas, izquierdistas, conservacionistas y demás especies peregrinan esta mañana a Pucela para arreglarnos los límites comarcanos, la financiación del ente comarcal y su configuración política.
En otro contexto socioeconómico la entrevista puede que tuviera su enjundia. Y aún en el actual -”después de 18 años de anonadamiento de la administración comarcana-” resulta indudablemente un asunto capital de la agenda política. Lo bochornoso, por ser benevolente, es que toda esta tropa -”salvo alguna excepción-” con la que está cayendo, no haya dado ni un sólo paso no digo ya para solucionar la espiral destructora de puestos de trabajo y de actividad empresarial que arrasa la comarca, que nadie les pide que tengan la varita mágica que no ha encontrado tampoco el Gobierno Zapatero, sino para trasladar todos estos problemas que ellos parecen no ver o sentir en sus carteras a las administraciones superiores para que tomen cartas específicas en el asunto.
Cuentan que Mañueco está esperando esta mañana bajo la mesa de su despacho a los beligerantes líderes del Foro para la Reforma de la Ley de la Comarca. Pero debe ser para que nadie vea que está descojonándose de la risa. Aguantar dos horas de «torra» comarcalizadora debe resultar un refresco político si se compara con la que habría que tragar si a algunos de nuestros insignes representantes les diera por empezar a exigir tanto a la Junta como al Ejecutivo central medidas para atajar la recesión comarcal.
En fin, tigres, que os aproveche el lechazo y el Ribera. El Bierzo va bien.