IU exige ayudas al carbón después del 2012 y una energía más sostenible
La coalición celebra en Bembibre una asamblea autonómica sobre la minería y acusa a las administraciones de no haber hecho nada para defender al sector
Guillermo Murías, Miguel Ángel Fernández y Guardiola, ayer en Bembibre.
La Casa de las Culturas de Bembibre acogió ayer una asamblea regional de Izquierda Unida en la que, durante más de tres horas, se debatió el presente y futuro de la minería, un sector que reconocen «con una vida corta pero cuyo mantenimiento es vital».
Con la participación como ponentes del secretario provincial Miguel Ángel Fernández, el responsable de política económica regiona, Guardiola y Guillermo Murias, responsable de política económica provincial, el debate final lo resumía Fernández con las reclamaciones de «defensa de la continuidad del sector, ampliar el tiempo de permanencia de ayudas más allá de 2012 y buscar otro tipo de alternativas a la producción de energía que sean más sostenibles».
La apuesta por la defensa del carbón se mantiene con la apuesta por mejorar las consecuencias de la explotación y el consumo. «Somos conscientes de que la emisión de CO 2 del carbón es preocupante para la calidad de vida de los ciudadanos, pero también somos conscientes de que la política social hay que defenderla y los puestos de trabajo hay que defenderlos y desde esa concreción no podemos abandonar un sector que ha generado tanta riqueza en nuestras cuencas», señaló Fernández añadiendo. «Somos conscientes de que la vida del carbón es corta pero hay que apoyar su continuidad, incentivar la investigación de la captura del CO 2 y otro tipo de políticas de generación de riquezas», aseguró Fernández.
Precisamente porque la merma en el sector productivo del carbón era algo previsible, según el coordinador provincial de IU, los sucesivos gobiernos deberían haber planificado y aplicado alternativas, algo que no se ha realizado según Fernández, ni con el Plan del Carbón.
«Desde la década de los ochenta del pasado siglo hemos visto como se han ido perdiendo cerca de diez mil puestos de trabajo, que los planes del carbón han servido para avanzar y sostener en ese tiempo pero se ha seguido perdiendo población en todas las cuencas mineras. Pero desde las administraciones, tanto autonómica como nacional no se ha hecho nada para defender el futuro ni buscado alterantivas» enfatizó.