Reportaje | c. fidalgo
El Instituto del Vino se estrena
Una cata con vinos de Bodega El Abad y de Gordonzello se convierte en la primera actividad de la nueva institución ubicada en el campus de Ponferrada
Jesús Ángel Velado, de Gordonzello, sirve uno de sus vinos a los participantes en la cata organizada
La mencía y el godello del Bierzo se mezclaron ayer con el prieto picudo de León en el primer acto que organiza el Instituto Tecnológico del Vino que funciona en el campus de Ponferrada. Enólogos de Bodega El Abad y de Gordonzello se trajeron anoche algunos de sus mejores vinos para enseñar a una treintena de participantes que estos días han participado en la Semana de la Ciencia la mejor forma de apreciar las virtudes de la uva. La cata se saldó sin ningún vencedor, porque no se trataba de poner a una variedad por encima de la otra.
«No se puede hablar de cual es el mejor vino. En esto, el que más te guste siempre es el mejor vino», decía ayer Jesús Ángel Velado, que viajó desde Gordoncillo para ofrecer un blanco verdejo, un rosado, un crianza y su Peregrino 14, el buque insignia de la bodega. A su lado, , el gerente de Bodega del Abad, Alejandro Miguélez, -”que llevó dos godellos y dos tintos, incluido el Gotín del Risc de 15 meses en barrica-” salía satisfecho de una actividad donde los alumnos no dejaron de despejar dudas sobre la calidad del vino. «Los había que sabían un poco y los había que no, pero en ningún momento se convirtió en un monólogo», reconoció.
El Instituto Tecnológico del Vino tiene previsto firmar ahora nuevos convenios con bodegas para extender su actividad. El director, Enrique Garzón, adelantó que en próximas semanas, será una bodega de la Denominación de Origen Ribera del Duero la que selle su colaboración con el Instituto.
Los convenios con bodegas sirven para realizar distintos estudios sobre el suelo y sus nutrientes, la aparición de enfermedades en el viñedo y la calidad de las uvas y cómo un cambio en las propiedades del terreno se deja notar en la calidad del vino.