La presión vecinal expulsa a los rumanos y el subdelegado plantea a la Junta que regule
La mayoría de los rumanos que residían en pésimas condiciones en esta zona de Vega, se han ido despu
La presión ejercida estos días por los vecinos de Sancedo y también la actuación desarrollada desde la Junta Vecinal de Vega de Espinareda está ocasionando que los cerca de un centenar de familias de origen rumano que recogían las setas de sus bosques comiéncen a marcharse.
En el poblado de la Peña del Cuervo -”en el área recreativa donde el domingo adelantó este periódico que vivían los temporeros-” la normalidad vuelve a retomarse. El pedáneo de Vega, Isidro Alba, decía ayer que la mayoría se fueron después de dejar limpio el refugio y pagar los desperfectos ocasionados. Sin embargo, de noche llegó otro grupo considerable de personas de esta nacionalidad.
Entre tanto, los vecinos de Sancedo, que son los propietarios de las fincas particulares donde están plantados pinos, y donde está la riqueza micológica, han trufado de carteles la zona, advirtiendo de que se está invadiendo una propiedad privada. Sostienen que no es de recibo que ellos cuiden los montes, incluso con brigadas de vigilancia contra los incendios en verano, y ahora vengan otros a llevarse la riqueza de sus fincas. El subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, adelantaba ayer que deben ser los alcaldes los que denuncien la existencia de venta ambulante, y que en todo caso la Junta de Castilla y León debe también denunciar y actuar para determinar la sanción punible por el aprovechamiento de estas especies. La Guardia Civil ha redoblado la vigilancia en la zona después de las quejas de los alcaldes y vecinos para evitar altercados.