El georradar depende del informe de la arquitecta
El concejal del Ayuntamiento de Molinaseca Luis López indicó ayer que desde la Junta se indicó a los vecinos «que se aplicarán todos los medios técnicos necesarios». Ahora, la visita de un georradar para conocer el estado del terreno en las capas inferiores dependerá del informe que emitan los técnicos tras las visitas realizadas la semana pasada.
El popular Luis López precisó que a pesar de los informes, el ambiente en el pueblo «está raro», porque los vecinos están cansados de ver hundimientos. «La gente no sabe por dónde ir porque no saben si existe peligro o no», comentó el concejal.
Zona vallada para evitar peligros. El edil de Molinaseca indicó que el lugar en el que han aparecido los nuevos socavones está acotada para evitar peligros. «Es una zona pequeña, porque los dos agujeros están muy próximos», precisó el edil de Molinaseca, para añadir que están muy cerca de las cuadras que fueron engullidas por los huecos aparecidos en 1986, en una zona donde no hay viviendas.
El pasado martes la alarma volvió a saltar entre los vecinos de Onamio con la aparición de estos dos agujeros. La explotación minera de hierro del Coto Wagner horadó el suelo de la localidad para extraer el mineral. Hacía dos meses que los técnicos de la Junta habían presentado el informe sobre el estado de la localidad y en él se especificaba que el suelo era compacto.