La Junta planteará al Gobierno que negocie el mantenimiento de las empresas mineras más allá de 2018
Villanueva reclama un mix con «muchas renovables» y anuncia su intención de duplicar la capacidad energética de la eólica
El consejero de Economía de la Junta, Tomás Villanueva, junto al director general de Contenidos de Promecal, Rafel Monje y al director de la agencia ICAL, Luis Miguel Torres.
La Junta planteará al Gobierno central que negocie en Bruselas un cambio en la normativa que regula el régimen de la minería, que contempla ayudas para el cierre de las explotaciones en 2018, ya que a su juicio «no es lógico» que se haya programado un marco de apoyos orientado, precisamente, a abandonar la actividad, algo que ocurrirá «seguro» si las que puedan ser viables se ven obligadas a devolver este dinero. En este sentido, reiteró que, si esto ocurriera, los tres grupos que en la actualidad trabajan en la Comunidad se verían abocados al cierre.
Así lo explicó el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, en ‘Los Desayunos de Ical’, donde calificó esta decisión de «sinsentido», por lo que remarcó que será una de las cuestiones que propondrá al nuevo ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, a quien definió como una persona «muy trabajadora». «Hay que graduar las ayudas y no obligar a devolverlas, porque si no es mejor no darlas. Con la industria no hay que tomar decisiones políticas, sino hacer política industrial», sostuvo. De hecho, manifestó que muchas empresas consideran que llegado 2018 «pueden seguir siendo competitivas sin ayudas, pero siempre que no les obligan a un calendario muy decreciente de ayudas y a no devolverlas».
Villanueva, quien reiteró que el Gobierno regional desea que las compañías mineras sigan extrayendo carbón más allá de 2018, recordó que hay una decisión reciente del Consejo de Ministros europeo que determina la concesión de ayudas hasta ese año, lo que no significa «que no continúen a partir del mismo, algo que puede ocurrir si son competitivas».
Por ello, reiteró que a esta decisión del Consejo de Europa «hay que intentar darle una vuelta», e incluso señaló que los deseos del propio Europarlamento «se deberían trasladar al Consejo y cambiar algunos puntos, no todo». «Si no quieren ayudas a partir de 2018, que no las haya, pero que no les obliguen a devolverlas; y que el calendario se gradúe, se haga menos agudo y hablemos de ayudas para hacer competitivas a las empresas», explicó.
Como ejemplo, comparó las ayudas de la Junta a otras empresas: «Yo a Renault no le digo que le damos ayudas para el nuevo coche y cuando lo saquen y facturen los mil primeros, que nos devuelvan las ayudas. Lo que quiero es que sea competitiva, y Bruselas me tiene que dar la autorización para estas ayudas al sector de la automoción». Además, añadió que no se le puede instar a la firma del rombo a automatizar las líneas para ser más competitivos «y que luego piense en cerrar». «Eso no cabe en la lógica industrial», espetó.
Giro inviable
El consejero estimó que todo lo que se ha hecho en este tipo de política tiene «sentido empresarial, con grandes proyectos», pero de repente «se da un giro y se hace inviable aquello en lo que estábamos invirtiendo». «No tiene ningún sentido y convendría poner orden ahí», conminó, para recordar que España es un país «muy dependiente» del exterior, aunque está trabajando hacia el carbón limpio y desarrolla proyecto «muy avanzados en la investigación de recuperación y almacenamiento de CO2» o inversiones en plantas de sulfuración.
Castilla y León cree necesario, por tanto, mantener energías con materia prima autóctona, recursos propios, como en las renovables, «exigentes con el medio ambiente y en la captura de CO2, cumpliendo normativas internacionales, pero posibilitando que a un sector muy reestructurado como el carbón, que ha reducido mucho su producción y en personal a través de la paz social y de forma consensuada, «no se le marque la fecha de cierre ahora que puede coger estándares competitivos». «Si no se corrige, en 2018 presenciaremos el cierre de la minería», determinó.
Energías renovables
Sin abandonar el sector energético, Villanueva también se refirió a las renovables, que cuentan en Castilla y León con una estrategia general «francamente buena» en el desarrollo de bioenergía, «con gran recorrido y posibilidades en eólica», subsector del que el consejero de Economía y Empleo anunció que la Comunidad pretende duplicar sus capacidades actuales.
Villanueva destacó que Castilla y León cree en las renovables, «no solo desde el punto de vista de la generación, sino también desde el industrial», si bien criticó que durante los últimos años el Gobierno central «ha conseguido parar la actividad» en el sector, con una contradicción «tremenda»: «por un lado, querer impulsar por un lado las renovables y hablar de ellas como el futuro de la producción energética, y por otro, parar la promoción, la generación de energía y el sector anejo industrial, que se estaba construyendo y Castilla y León en los últimos diez años era un ejemplo de captación de inversión». Incluso, reconoció que él mismo ha trabajado para la apertura de empresas dedicadas al sector de las renovables y posteriormente ha visto «como cerraban».
Mix energético
Por ello, apostó por «definir bien la política energética y el mix de producción de este país», así como conocer el reparto concreto entre térmicas, nucleares, renovables, gas, hidroeléctricas y ciclo combinado, entre otros, «y a partir de ahí saber cómo evolucionar, si se cumplen los objetivos de renovables que marcó Europa y si todavía hay recorrido para crecer».
Por lo tanto, reclamó un mix con «muchas renovables» y reiteró que Castilla y León «quiere todas las formas de producción energética», porque «históricamente la energía ha tenido mucho peso en la Comunidad» y el objetivo es que «en el futuro lo siga teniendo», con producción de térmicas de carbón, nuclear si es técnicamente posible, y renovables, cuyo objetivo es crecer en aquellos recursos propios».
En cuanto al gas, el consejero señaló que es un producto «muy unido» a los territorios de costa por sus facilidades para el transporte desde ciertos países, si bien recordó que en la provincia de Burgos el Gobierno regional ha concedió el permiso de investigación de hidrocarburos 'Sedano' a la empresa Trofagás Hidrocarburos para un proyecto que desarrollará durante cuatro años y que contará con una inversión estimada, por parte de la firma, superior a los 61 millones de euros. En la misma provincia, la compañía británica Leni Gas & Oil ha descubierto un yacimiento de petróleo en el pozo Hotomín-2, de la Lora (Burgos), a 1.350 metros de profundidad, proyectos «interesentes» para Villanueva.