Las entidades deniegan a los autónomos cuatro de cada diez créditos en 2011
León pierde 2.746 pymes desde el comienzo de la crisis y 336 a lo largo del año pasado.
Los directivos de la asociación de autónomos hicieron balance del año para este sector.
El acceso al crédito se ha endurecido «de forma alarmante» para los trabajadores autónomos de Castilla y León en el ejercicio 2011. Según un estudio realizado por la Federación de Autónomos de Castilla y León (Feacyl), el 34% de los empresarios leoneses pidió un crédito el año pasado y las entidades denegaron cuatro de cada diez solicitudes. Un dato que se aleja significativamente del escenario de 2010, donde los bancos concedieron el 98,3% de los préstamos a este colectivo.
Los problemas crediticios para los autónomos no sólo pasan por la negativa de los bancos a suscribir préstamos, también se ven obligados a enfrentarse a unos «elevados costes financieros». De este modo, el 5% de los empresarios, que consiguió el visto bueno del banco, rechazó de motu proprio el préstamo concedió al no poder hacer frente a los costes, según el última encuesta semestral del Banco Central Europeo, donde se refleja que las pymes españolas se sitúan a la cabeza de Europa en cuanto a problemas de acceso a la financiación.
En este aspecto, el escenario también se ha ido encrudeciendo a medida que avanzaba la crisis. Si en el semestre de abril de 2011 a noviembre del mismo año el 5% de los autónomos desestimó el crédito asignado, en el semestre anterior sólo ocurría en una de cada cien solicitudes.
Cierre de pymes. La provincia de León perdió 336 autónomos a lo largo de 2011 y un total de 2.746 desde los inicios de la crisis en 2008. El mayor volumen de bajas se produjo en el año 2009, cuando 1.634 empresarios leoneses tuvieron que cerrar sus negocios. En Castilla y León, desaparecieron 13.652 autónomos desde 2008 y 2.108 en el último año.
Y es que según los propios empresarios de Castilla y León el futuro no parece muy alentador, ya que el 7,41% tiene previsto despedir a alguno de sus trabajadores a lo largo de este año. «La situación económica está teniendo tremendas consecuencias en este colectivo: se ha reducido el poder adquisitivo de los consumidores y han mermado los recursos disponibles, además, se ha perdido la confianza y tenemos dificultades para acceder a créditos», explicó el presidente de Feacyl, Javier Cepedano, que añadió: «El 55,15% de los encuestados considera que la situación no se solucionará hasta, por lo menos, pasados tres años».
Precisamente, pensando en el futuro, «lo más importante es aprender de los errores y poner en marcha nuevas ideas con los que contribuir a salir de la crisis». «Al fin y al cabo, los autónomos representan el 98% del tejido productivo de Castilla y León», señaló.
Feacyl mostró ayer su rechazo a las nuevas medidas tributarias adoptadas por el Gobierno como «el mal denominado céntimo sanitario» o el impuesto sobre la eliminación de residuos en vertederos. Así, denunció la falta de medidas «de calado» para reactivar el empleo y para evitar «el problema del acceso a la financiación». «La solución no es subir impuestos, sino crear consumo», aseveró Cepedano, quien anunció que han solicitado una entrevista con el nuevo delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, para exponerle los problemas del colectivo y demandar «medidas concretas».
«Necesitamos reformas profundas en los ámbitos laboral fiscal y financiero», advirtió.