Herrera pide al Gobierno «grandes acuerdos» y «medios suficientes» para garantizar los servicios públicos
En la ponencia política, aprobada por unanimidad, se recoge la posición común de las autonomías sobre el futuro de las políticas sociales y se defiende la nación única y plural
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, durante la segunda jornada del 17º Congreso del Partido Popular en Sevilla
El presidente del PP en Castilla y León, Juan Vicente Herrera, solicitó hoy «grandes acuerdos» políticos sociales y territoriales y «medios suficientes» por parte del Gobierno, al que pidió que ejerza ahí el liderazgo frente a lo que hizo el anterior Ejecutivo socialista, para garantizar el futuro de los servicios públicos fundamentales, de los que se encargan las comunidades autónomas.
Herrera se encargó de presentar en el Congreso Nacional que celebra su partido en Sevilla, la ponencia política del PP, ratificada por unanimidad por los compromisarios, en apartados como la defensa activa de los valores y principios, el protagonismo de la persona y de la sociedad, la recuperación de la idea civil de la Nación española, las responsabilidades «indelegables» del Estado y su Gobierno, el compromiso con el autonomismo útil e integrador y la «firme apuesta» por las políticas sociales.
En la presentación de la ponencia, que compartido con los presidentes del PP de País Vasco, Antonio Basagoiti, y de Melilla, Juan José Imbroda, Herrera se detuvo en particular y enfatizó al defender que los dirigentes de su partido han demostrado saber que «gestionan bien» los grandes servicios públicos y no admitió que esas políticas sean «exclusividad» de la izquierda. «Lo podemos decir con orgullo frente al intento socialista de mostrarnos siempre como una amenaza para el estado del bienestar», subrayó. Desde la defensa del autonomismo útil, leal y cooperativo, que es una de las máximas de su actuación política en Castilla y León, reconoció que existe un ámbito de mejora en la definición de las competencias para evitar duplicidades, pero rechazó de plano que sea eso una causa para culpar a las autonomías de la situación actual. «Eso no es verdad», proclamó ante el plenario del congreso.
Más aún, apuntó al anterior Gobierno para responsabilizarlo del «descrédito actual» por entender que prácticó una política «profundamente desleal» y de «tierra quemada» con las comunidades. Fue ahí donde utilizó la crítica de mayor calado y dureza al afirmar que el Ejecutivo anterior tomó esa posición «cuando comprobó la inutilidad de muchas de las medidas que adoptaba y tuvo la certeza de que iban a perder todo su poder territorial». «Se dedicó a transferir su déficit a las comunidades y a aplicas el principio del yo invito y tu pagas».
No a soberanismos identitarios
Otro apartado importante de la intervención del presidente del PP de Castilla y León y de la Junta giró sobre la defensa del Estado de las Autonomías y la igualdad de todos los españoles con independencia del lugar en el que residan. «Por mucho que insistan los soberanismos identitarios, no existen linajes territoriales mejores», proclamó. «Ningún derecho colectivo o histórico puede prevalecer sobre los derechos fundamentales y las libertades públicas que nos dimos en la Constitución», aseveró.
Herrera presentó la realidad constitucional de España como «nación única, aunque plural» y descartó, por entender que es incompatible con dicho precepto, los discursos que propugnan su transformación en «Estado plurinacional». Por ello, demandó la «obligación y la responsabilidad» del Estado para ejercer su liderazgo y competencia en la ordenación, coordinación y cohesión para garantizar la libertad, igualdad y solidaridad para todos los españoles desde una «leal y sincera» colaboración con las autonomías. La ponencia política recoge que las personas y los ciudadanos son también la base del concepto de Nación y recupera una «idea civil de la Nación de ciudadanos libres e iguales». El texto asume que «en tiempos de crisis, una visión nacional más clara, firme y constructiva es mejor para enfrentar los enormes retos que tenemos ante nosotros». También, reivindica «sin complejos el sólido sistema de valores, que nacen de la tradición humanista cristiana» de un partido que se define de centro reformista.