La Junta acusa a Nuclenor de «jugar» con mil empleos y le pide que «mueva ficha»
De Santiago-Juárez califica la decisión de cerrar Garoña de «irresponsable y. frívola».
El consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez.
La Junta pide a la empresa Nuclenor que piense en los mil empleados que se quedarán en la calle si la central nuclear de Garoña cierra en julio de 2013. «Tienen que intentar salvar la situación, no se puede jugar con mil trabajadores», clamó el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez, quien apuntó como solución la ampliación del plazo para presentar la solicitud de prórroga.
Una solicitud que Nuclenor decidió no presentar el pasado 6 de septiembre y que —según De Santiago Juárez— supone una «irresponsabilidad frívola y caprichosa». Ante esta situación, la Junta apuesta por flexibilizar los plazos para presentar la solicitud de continuidad. «Hasta el último momento quiero ser optimista», señaló, y añadió: «Siempre hemos apostado por la prórroga, porque el Consejo de Seguridad Nuclear dice que la central es segura. Apelamos al interés general de las 1.000 familias que viven de la central».
Otra de las cuestiones que el portavoz achacó a Nuclenor fue la falta de «elegancia» al no pedir información ni a la Junta ni al Gobierno antes de optar por no presentar la solicitud de continuidad hasta 2019. «Nadie pensó que no la iban a pedir. Se puede hablar de cierta deslealtad. Nunca nos transmitieron su incertidumbre», añadió.
También ha mostrado su disconformidad con el cierre el comité de empresa de la central quien exigió ayer que la voluntad de continuidad manifestada tanto por sus propietarios como por el Gobierno, «se materialice en un acuerdo que permita la actividad laboral de la planta».
Por su parte, Ecologistas en Acción «celebra» el próximo fin de la central, a la que considera «vista para sentencia con la activación por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de los protocolos de cierre». Eso sí, indica que «ahora es necesario» que se creen planes de desarrollo e industrialización sostenible para paliar el impacto sobre los trabajadores y la comarca, informa Ical.
En la misma línea se mostró, el Ayuntamiento de Valle de Mena (Burgos) que reclama la reactivación «inmediata» del Plan Garoña, que contempla 1,37 millones de euros para transformar el antiguo Convento de Santa Ana en un Centro Cívico municipal.