El reciclaje de vehículos cae un 28% en la autonomía y baja a los 39.000 coches
El Centro de Experimentación y Seguridad Vial acoge una jornada de reutilización.
El gesto exigido a las familias castellanas y leonesas de apretarse el cinturón lleva irremediablemente a establecer y reordenar prioridades, y el cambiar de coche no parece ser, salvo fuerza mayor, una de ellas. El número de vehículos que se depositaron en un centro de tratamiento autorizado para su reciclaje en Castilla y león ha caído más de un 28 por ciento en los últimos cinco años; un porcentaje que también puede aplicarse al número de bajas administrativas, ya que, desde 2003, una normativa exige a los propietarios la entrega del vehículo en uno de estos centros que se encargan de tramitar su baja y son pocas las excepciones.
En 2007 fueron depositados en los centros autorizados de la Comunidad un total de 54.671 vehículos, cifra que al año siguiente cayó hasta los 43.028 y que repuntó en 2009 hasta los 54.840. Fue en 2010 cuando comenzó de nuevo el declive (47.951) que se confirmó el año pasado con 39.189, según los datos facilitados a Ical por la Asociación Española para el Tratamiento Ambiental de Vehículos Fuera de Uso (Sigrauto).
La explicación, según el director general de Sigrauto, Manuel Kindelan, viene dada porque en 2007 estaba en vigor el Plan Vive –además de que la crisis era aún incipiente- y en 2009, el Plan 2000E, ambos concebidos para animar la renovación del parque automovilístico español. Según Kindelan, los datos de 2010 «no fueron malos del todo» porque el Plan 2000E estuvo en marcha hasta abril. La ausencia de planes renove en 2008 y el agravamiento de la crisis explican el declive actual.
Estos datos están en consonancia con los vehículos entregados para el reciclaje en el ámbito nacional que cayeron en más de 300.000 unidades en los cinco años de recesión. Aunque Kindelan se muestró esperanzado por que el Plan Pive pueda animar a algunos conductores a cambiar su vehículo actual, el número de operaciones que puede motivar se ha estimado en 75.000, cifra que no compensa la caída.
El director general de Sigrauto participará este jueves, 15 de noviembre, en una jornada organizada por Cesvimap (Centro de Experimentación y Seguridad Vial de Mapfre) en Ávila, sobre el reciclado de vehículos. A este respecto, indicó que el principal reto para los próximos años es que el porcentaje del vehículo que se consigue reutilizar o reciclar pase del 88 por ciento actual al 95 por ciento para el año 2015, de manera que «sólo el 5 por ciento acabe en un vertedero», subrayó.
En Castilla y León existen 36 centros autorizados de tratamiento de vehículos fuera de uso, según el registro de Sigrauto. Muchos de ellos son antiguos desguaces a los que la normativa obligó a reconvertirse para poder seguir operando. «En los últimos años hemos asistido a la reconversión de todo un sector al que le faltaba regulación y adaptación al medio ambiente», apuntó Manuel Kindelan. Sirva de ejemplo un dato: antes de la normativa existían en España unas 3.500 instalaciones de desguace y ahora apenas llegan a 1.000.
Para Kindelan uno de los logros de España para que todo vehículo que se dé de baja acabe en uno de estos centros ha sido el buen funcionamiento del sistema que liga entrega de un coche con su baja administrativa en el Registro General de Vehículos de Tráfico, algo que no ocurre en otros países. De esta forma, son pocas las excepciones que confirman la regla y atienden a razones «incomprensibles». Los casos de abandono son «extraños» porque al depósito en un centro autorizado le suele acompañar la entrega de una cantidad.