El PP dice que es una buena noticia y el PSOE habla de presión al Gobierno
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, consideró ayer una «muy buena noticia» el anuncio de Nuclenor de pedir que siga abierta la posibilidad de no cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña, aunque apeló a la «cautela» hasta que se conozcan más datos sobre esta decisión.
Aseguró que si se lleva a cabo esta continuidad de la central, una vez que se desarrollen los trámites administrativos entre la empresa y el Gobierno, será muy positivo para los trabajadores y para el desarrollo de esta tierra.
Mientras, el secretario de Organización del PSOE en Castilla y León, Julián Simón de la Torre apuntó que la petición de Nuclenor a Industria para que mantenga abierta la puerta a la renovación del permiso de funcionamiento de la central nuclear de Garoña, constituye «un paso más en una fase de oscurantismo en la que no se sabe a qué está jugando el Gobierno y la empresa». De la Torre intuyó que la petición para de Nuclenor «para seguir como empresa sin producir nada durante un año, suena a presión» ante un «Gobierno indefenso, que no tiene una política energética clara, ni rumbo en casi nada, y es muy fácil de presionar por parte de grandes empresas muy potentes como son las eléctricas».
Por su parte, el comité de empresa de la central de Garoña mantuvo ayer un encuentro con los responsables de Nuclenor en el que conocieron la decisión de la empresa propietaria de solicitar al Ministerio de Industria la posibilidad de pedir una renovación del permiso de explotación vigente. Un asunto que «celebran» al entender que se trata de «una buena noticia» para los trabajadores de la planta. «La petición puede suponer que Garoña no eche el cierre, lo que supone mucho más de lo que cualquiera pueda pensar».