El arte y la cultura cierran un curso de verano sobre el vino
Castilla y León cuenta con 75.000 hectáreas de viñedo.
Rubén Gil, Carlos Capilla, Alfonso Sánchez, Pascual Herrera, Ramón Bocos y Fernando Lázaro.
El vino es el ingrediente esencial de excelencia del territorio de Castilla y León, un lugar emblemático para la cultura del vinícola que ocupa 75.000 hectáreas de viñedo, con 18.500 productores y cerca de 600 bodegas que obtienen una producción media de dos millones de hectolitros de vino al año y un volumen de ventas que supera los 480 millones de euros. Una calidad que avalan las nueve denominaciones de origen: Arlanza, Arribes, Bierzo, Cigales, Ribera de Duero, Rueda, Tierra de León y Tierra del Vino de Zamora y Toro. Para hablar del vino de Castilla y León, la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid acogió ayer la última jornada del curso «El vino, un mundo cargado de placer».
El arte y la cultura y su relación con el mundo del vino clausuraron ayer el curso con una charla titulada «El vino bueno necesita pregonero», un encuentro en el que participaron Didier Belondrade, de Bodegas Belondrade, e Iván San Martín, director creativo de Miss Taggart.
El curso, en el que se ha hablado del placer del vino y de las denominaciones de origen, estaba dirigido a estudiantes, sumilleres, técnicos de bodegas, tiendas especializadas, bodegueros, periodistas, profesionales del sector del vino y personas con inquietud por la cultura del vino.
Las jornadas, dirigidas por el presidente de la Fundación UEMC, Luis Barcenilla, ha contado con el asesoramiento del enólogo y presidente de la Denominación de Origen Cigales, Pascual Herrera, del periodista Javier Pérez Andrés, de La Posada de El Mundo, Fernando Lázaro y de Nieves Caballero, coordinadora de vinos y gastronomía.