Automoción, agroalimentación, salud, energía y turismo se llevarán los fondos I+D
La Junta define ante Europa los seis ámbitos económicos prioritarios que marcarán el modelo productivo.
Especialización inteligente. Es la clave de la nueva estrategia de investigación e innovación que el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, anunció para el primer trimestre de 2014.
La Comisión de Ciencia yTecnología del Gobierno regional lleva ya cerca de un año elaborando la nueva estrategia de I+D para los próximos siete años. Se trata de un proceso complejo que analiza la situación actual y fija los sectores económicos, científicos y tecnológicos prioritarios que recibirán los fondos europeos. En definitiva, determina un patrón de especialización que guiará la acción de gobierno y marcará las pautas del modelo productivo de Castilla y León para el período 2014-2020.
El trabajo de la Comisión de Ciencia y Tecnología está avanzado pero no ha terminado. Lo que ya está decidido son los seis sectores económicos que se consideran de mayor futuro para competir en los mercados internacionales: automoción, agroalimentación, salud y calidad de vida, energía y medio ambiente, hábitat y turismo, patrimonio y lengua castellana. En los próximos meses se concretará la hoja de ruta y cada uno de los planes.
Estas seis macroactividades representan casi el 60% del Producto Interior Bruto regional, aportan un nivel de especialización superior a la media nacional, son capaces de competir en los mercados exteriores, presentan una potencial de desarrollo notable, sobre todo en las exportaciones, y han registrado una evolución «dinámica positiva o estable a pesar de la crisis».
El avance de documento sobre la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente de Castilla y León, al que ha tenido acceso este periódico, define también los patrones de especialización científica y tecnológica con mayores capacidades para «establecer las ventajas competitivas» de la Comunidad en estos dos ámbitos complementarios de los seis sectores.
De acuerdo con criterios de producción científica, la Junta de Castilla y León estima que medicina, agricultura con ciencias biológicas y veterinaria, química e ingeniería componen el patrón de especialización de la Comunidad. La producción científica regional está en niveles similares a la media «en relación a la cantidad», pero «ligeramente por debajo» en la calidad de las publicaciones.
En el ámbito tecnológico, la estrategia ha fijado cuatro grupos «importantes» con capacidad tractora sobre el tejido productivo sobre los que actuar: materiales avanzados, diseño de productos, fabricación y procesos avanzados, biotecnología y soluciones relacionadas con las TIC.
La Comisión Europea obliga a España y a las comunidades autónomas a elaborar la estrategia de especialización inteligente con un criterio básico: «Concentrar recursos y capacidades de conocimiento en un limitado número de prioridades económicas de tal forma que las regiones puedan llegar a ser –y mantenerse- competitivas en el contexto global».
La estrategia de I+D+i que marca Europa vincular sectores prioritarios con actividad científica y desarrollo tecnológico:
AUTOMOCIÓN. La fabricación de vehículos, remolques y semirremolques representa el 7,79% del PIB regional. Sus exportaciones significan el 50% del total autonómico. Son industrias con coeficientes elevados de especialización, tanto los tres fabricantes (Renault, Nissan e Iveco), como los de componentes y piezas (Michelin, Grupo Antolín y Lingotes Especiales).
Este sector se enfrenta a una fuerte competencia global y «al hecho de que la toma de decisiones estratégicas tiene lugar fuera de la Comunidad». Sin embargo, presentan retos y oportunidades nada despreciables: nuevos vehículos eléctricos, desarrollo de nuevos materiales, la creación del Parque de Proveedores y la internacionalización de la maquinarias agroalimentaria y agrícola.
AGROALIMENTACIÓN. La agroalimentación genera casi la cuarta parte del PIB industrial. Ofrece coeficientes de especialización, exportación y competitividad superiores a la media nacional. Sin embargo, son «pocas grandes empresas, aunque competitivas internacionalmente» (Gullón, Lecha Pascual, Matarromera…) las que desarrollan una «importante actividad en I+D+i».
El sector se enfrenta a una volatilidad de precios y a la incertidumbre por los mercados de materias primas, pero ofrece oportunidades de futuro: productos precocinados, comida étnica, distribución especializada (catering)…
Los centros tecnológicos regionales y las empresas trabajan «en todas las áreas que apuntan las tendencias internacionales»: reactivos, iniciadores de fertilización, nuevos materiales para envasado, desarrollo de alimentos funcionales, nuevos procesos de tratamiento de la carne, seguridad alimentaria…
SALUD. Esta actividad económica presenta una doble paradoja: la Comunidad cuenta con producción de fármacos con importante peso exportador y una notable comunidad científica y potencial de investigación en áreas de la medicina como oncología, oftalmología o hematología. «Sin embargo, no existe un tejido industrial capaz de absorber los resultados de la I+D en estos ámbitos».
El sector farmacéutico se enfrenta a una fuerte competencia de las multinacionales. Sus empresas son de tamaño medio y «todavía es insuficiente la integración de las universidades con la red de hospitales para que la I+D regionales e complete con la experimentación clínica». Las patentes registradas en salud y calidad de vida se orientan a la biomedicina: biomarcadores para diagnósticos clínicos, nuevos fármacos, identificación de enfermedades y medicina regenerativa.
ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE. El sector energético aporta el 5% al Valor Añadido Bruto regional, con un 8,8% de peso en el empleo de la Comunidad y un 13,8% a la cifra de negocios. Se enfrenta a la dificultad del fin de las ayudas a las minas deficitarias y al cierre de Garoña. La Estrategia ve grandes oportunidades en la energía eólica, la biomasa, la fotovoltaica y el desarrollo de combustibles vinculados a materia primas, así como el impulso a la resina y a la micología, entre otras.
HÁBITAT. Engloba actividades con gran presencia en el mundo rural: industria de la madera y mueble y piedra natural. Su nivel de especialización es superior a la media, pero las exportaciones no son relevantes. La crisis de la construcción ha frenado su producción. L a estrategia ve oportunidades en restauración y conservación del patrimonio.
TURISMO, PATRIMONIO Y LENGUA. Son tres actividades dispersas pero relacionadas. El turismo se considera un ámbito estratégico (aporta el 10% del PIB). Los recursos culturales, artísticos y medioambientales sitúan a la Comunidad como un referente internacional. El interés por el español está encontrando respuesta en el empresariado. El reto es integrar las tres actividades e implicar al sector privado. Sólo en el ámbito de las artes y humanidades hay una cierta vinculación con el ámbito científico.