El turismo rural pierde un 13% de viajeros y se sitúa en niveles de 2008
León es la única provincia de la autonomía en la que el volumen de negocio crece.
Nuevo varapalo para el turismo rural de Castilla y León, que ha visto como el mes de julio, uno de los más importantes del año para este sector, se ha cerrado con una nueva bajada de un 13,06% en el número de viajeros, al pasar de 62.610 en 2012 a 54.428 en julio de este año. Esta cifra es la más baja registrada en la Comunidad autónoma año 2008, primer año de la crisis y que se saldó con 52.229 viajeros que eligieron esta tierra como su destino. Desde entonces, el volumen ha ido creciendo –con altibajos más o menos significativos– hasta marcar el máximo en julio de 2011, cuando se recibieron 66.859 personas, el récord de la serie reciente del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Ni tan siquiera la afluencia de turismo extranjero se ha salvado al sector de estos datos negativos: si desde el año 2008 su número no había dejado de crecer de manera significativa (desde 3.661 en ese año hasta 6.261 en 2012), las cifras de julio de 2013 muestran un descenso de un 26,93% hasta situar su nivel de visitas internacionales en 4.575.
El acumulado anual tampoco invita al optimismo: Castilla y León recibió en los siete primeros meses de este año un total de 288.170 personas en sus alojamientos de turismo rural frente a los 319.403 de 2012, lo que implica un descenso de un 9,78%. Este dato se eleva hasta el 14,65% si se toman datos del acumulado de los siete primeros meses de 2011, cuando se recibieron 337.610 viajeros.
Poco halagüeños
El grado de ocupación es otro de los apartados de la estadística del INE con datos poco halagüeños: tan sólo es de un 13,58% por plazas, aunque sube hasta el 27,39 el fin de semana, mientras que el grado de ocupación de las es de un 16,30%. En cuanto a la estancia media, uno de los caballos de batalla del turismo autonómico, también ha caído hasta pasar de 2,48 días en año pasado a 2,45 en 2013.
Con las pernoctaciones ha sucedido otro tanto: han bajado un 13,4% en el interanual entre julio de 2012 y 2013, pasando de 133.320 a 119.316. León es la provincia en la que más extranjeros han dormido en julio de este año –2.679, frente a los 4.845 de 2012–
, seguida de Ávila y Salamanca, con 2.271 y 2.413 respectivamente. El resto de provincias no llega al umbral de los dos mil extranjeros, y Valladolid y Zamora ni tan siquiera al millar, con 815 y 751 viajeros internacionales que han pernoctado en ambas provincias el pasado mes de julio.
León solo
Por provincias, la única que arroja datos positivos en el interanual entre junio de 2013 y 2012 es León, que ha ganado 27 viajeros hasta llegar a 6.860. El resto registran descenso, especialmente significativos en Burgos (-2.855 viajeros) y Segovia (-2.774), seguido de Ávila (-969). En el resto de las provincias de la Comunidad el decrecimiento ha sido menos destacable, desde la pérdida de 27 viajeros en Salamanca hasta los 442 de Zamora.
La Junta
Javier Ramírez, director general de Turismo, señaló que este descenso es el reflejo de la situación económica de España. «El turismo rural es un producto que todavía tiene una dependencia muy fuerte del viajero nacional y en épocas de vacas flacas es cuando se e nota la caída», indicó Ramírez, que agregó que los datos de afluencia de viajeros están registrando a lo largo de los meses variaciones muy desiguales.
El director general de Turismo señaló que los datos negativos registrados en junio son comunes en toda España salvo en zonas de sol y playa y destacó que Castilla y León sigue siendo líder nacional en turismo rural, tanto en viajeros –con un 22,4% del total–, como en pernoctaciones, con un 18,12%. Apostó además por seguir internacionalizando la oferta para salvar las contracciones de consumo internas.
Luis Rodríguez, presidente de Acaltur, la asociación castellanoleonesa de turismo rural, declaró que ha cambiado la tendencia en esta modalidad de turismo. «La gente ahora reserva casi a última hora», indicó, y agregó que los datos de agosto no serán tan negativos, al menos en las dos semanas centrales, cuando se ha rozado el lleno. Rodríguez denunció que en esta caída entran en juego los alojamientos ilegales (apartamentos o casas sin registrar) que se alquilan en las principales zonas turísticas como Gredos, Sanabria, Sierra de Francia y especialmente los alrededores de Segovia y pidió a la administración que actúe para atajar esta situación.
Pero no todos los datos han sido negativos para el turismo rural: el personal empleado en este sector ha aumentado un 5,2% entre 2012 y 2013 (de 4.770 a 5.018 trabajadores) y también ha crecido tanto el número de alojamientos (de 3.378 a 3.540) como el de plazas (de 30.225 a 31.544).