La construcción abandona la actividad residencial y se concentra en la obra civil en la recta final de la recesión
El sector levanta ya sólo un millar de viviendas en medio año, la mayoría unifamiliares, frente a las 20.000 del 'boom inmobiliario'
Obras de construcción de la futura delegación de Hacienda en Valladolid
El final de la crisis del ladrillo en Castilla y León aún parece estar lejos. El proceso de ajuste ha llevado a la construcción ha abandonar la actividad residencial, ante la parálisis del mercado inmobiliario, para centrarse en la obra civil y las infraestructuras, si bien la contratación de obra pública se encuentra bajo mínimos. El sector levantó sólo un millar de viviendas en la Comunidad durante el primer semestre, la mayoría unifamiliares, frente a las 20.000 de la etapa del 'boom' económico.
El giro del sector lo refleja el análisis de la estructura de la industria de la construcción puesto que la rama residencial representa en torno al 20 por ciento de la producción, lo que supone unos 30 puntos menos que hace siete años, cuando producía casi seis de cada diez euros, según los datos que maneja el Ministerio de Fomento. No obstante, el resto de actividades -otros edificios, infraestructuras y la rehabilitación- no están ocupando el lugar dejado por la vivienda nueva.
Así, la primera mitad del año no ha sido positiva para la construcción que da empleo a cerca de 74.000 personas en la Comunidad y aporta unos 4.000 millones al PIB (Producto Interior Bruto) autonómico. El sector terminó el segundo trimestre con una reducción del 5,9 por ciento de su producción, justo en el periodo en el que la economía de Castilla y León dejó de caer, tras año y medio de recesión, que puso fin al 'espejismo' de los brotes verdes de 2011.
En esta evolución negativa del sector ha influido notablemente que la construcción de viviendas se haya convertido en una actividad minoritaria. Muestra de ello son la cifra de visados de dirección de obra nueva que reflejan, según los datos de Fomento, un volumen de actividad mínimo en el primer semestre de 2013, ya que se pidieron permisos para construir cinco viviendas al día, frente a las 130 de 2006 o las 64 de 2008. En los peores meses de aquellos años se construían más casas que ahora en seis, incluso en algunos más que en todo este año de mantenerse la tendencia actual.
Por tanto, el 'stock' de vivienda sigue frenando el inicio de nuevas promociones en la Comunidad, uno de los territorios mejor situados, según Deloitte, para recuperar su mercado inmobiliario. El Ministerio de Fomento estima que existen unas 40.000 viviendas sin comprador en Castilla y León debido a la coyuntura económica, el endurecimiento del mercado laboral y la dificultad para acceder a la financiación. De hecho, seis de cada diez casas se compran ya sin hipoteca en la autonomía.
El último lustro refleja que ya sólo se construye menos de un cinco por ciento de las viviendas que se levantaban en los años de bonanza. De esta forma, en seis meses se llegaron a construir 11.815 casas en 2008, si bien la cifra más alta se alcanzó en 2006, con el récord histórico de 23.666. Aunque la industria de la construcción ha encadenado ya seis años consecutivos de descensos, el ritmo de ajuste no se reduce, a pesar de que el margen de maniobra es prácticamente mínimo.
Más ajuste
Durante el primer semestre, el sector redujo un 44 por ciento el número de viviendas iniciadas respecto al mismo periodo de 2012, cuando comenzaron a edificarse 1.785. En ese ejercicio, la caída de la actividad fue ligeramente inferior, ya que se quedó en el 36 por ciento. El descenso recuerda al 46 por ciento registrado entre 2007 y 2008 cuando se pasó de 22.056 a 11.815 viviendas. Sin embargo, no alcanza el batacazo de un año después, cuando la variación superó el 61 por ciento, hasta las 4.506.
Provincias
Sólo la provincia de Zamora acumula en la primera mitad de 2013 una evolución positiva para el sector de la construcción, ya que las viviendas edificadas aumentaron un 25,2 por ciento, desde las 95 a las 119. El resto marcaron números rojos debido a la merma de la actividad, que cayó especialmente en Palencia, con un descalabro del 73,48 por ciento y en Soria, con una rebaja del 62,6 por ciento. Las variaciones negativas fueron ligeramente inferiores en León (26,8 por ciento) y Ávila (35,8 por ciento).
Tres provincias absorbieron en el primer semestre gran parte de la débil actividad de la construcción en Castilla y León. Burgos (150), León (150) y Salamanca (147) sumaron casi la mitad de las viviendas que se edifican en la Comunidad. Destacan también las 119 de Zamora, las 111 de Segovia y las 109 de Ávila, así como la cifra de 88 en Valladolid, la provincia con más población de la autonomía. A la cola se situaron Palencia (48) y Soria (77).
Menos pisos y más casas
La edificación en bloque ha perdido el peso que ocupaba en el ciclo expansivo, cuando la actividad de la construcción hizo crecer los entornos urbanos. En Castilla y León, el proceso de ajuste ha provocado que la construcción de pisos quede relegada, situándose por delante las viviendas unifamiliares. En la primera mitad del año, este subsector ya sólo representa el 20 por ciento de las construcciones ya que ha sufrido una caída en picado.
Los visados de dirección de obra se redujeron en la Comunidad un 68 por ciento, pasando de 664 a 207. De esta forma, en provincias como Palencia sólo se solicitaron visados para dos pisos, como en Valladolid, Segovia y Ávila, donde se pidieron para seis, ocho y nueve, respectivamente. Por el contrario, en Zamora se contabilizaron 43, frente a los seis del pasado año, es decir, se multiplicaron por siete. En el resto se produjeron descensos, que alcanzaron el 98 por ciento en la provincia palentina y el 80, en Ávila. Destaca la provincia de León, donde la caída fue del 26,42 por ciento.
En cuanto a las viviendas unifamiliares, Burgos registró un llamativo aumento del 6,1 por ciento, en un contexto de caída de la actividad. En el resto de provincias se redujeron los visados solicitados para este tipo de construcciones, que suponen ya ocho de cada diez casas nueva en la Comunidad. En los seis primeros meses del año se pidieron 789 al producirse un descenso del 29 por ciento en relación al mismo periodo de 2012. Casi la mitad correspondieron a Salamanca (119), León (111) y Burgos (103). En Palencia y Soria solo se contabilizaron 46 y 51, respectivamente.