Los municipios recibirán cerca de 42 millones de fondos incondicionados
Villanueva cree que la mayor liberalización de horarios será negativa para el comecio.
De Santiago-Juárez charla con Ana Redondo y José María González antes de su comparecencia.
La Consejería de la Presidencia destinará 41,8 millones de euros (3,8 más que este año) a la financiación incondicionada a municipios, una asignación presupuestaria que cumple con los compromisos adquiridos hace un año en el pacto de Comunidad sobre financiación local entre PP y PSOE, que contemplaba aumentos del 10% anuales para 2014 y 2015. Además, destina otros 17,8 millones de euros a la asociación voluntaria de municipios en el marco de la ordenación territorial.
Son algunas de las partidas más cuantiosas del departamento que dirige José Antonio de Santiago-Juárez, quien ayer desgranó ante la Comisión de Hacienda de las Cortes las principales cifras del anteproyecto presupuestario. De Santiago-Juárez ensalzó la «firme apuesta por el municipalismo», que (sin contar los gastos corrientes y de personal) absorberá ocho de cada diez euros en esta consejería. En total, el gasto global de Presidencia asciende a 93,2 millones de euros (un 4,5% más que el presente curso).
Otros 2,9 millones se dedicarán al servicio de asistencia a municipios.
Por otro lado, la consejería destinará 3,8 millones a la cooperación al desarrollo, 1,8 millones al Consejo Comarcal del Bierzo, 525.000 al apoyo de los castellanos y leoneses en el exterior y 370.000 al apoyo del colectivo inmigrante.
Según desveló, la consejería avanzará el próximo año en la modernización del Bocyl para seguir reduciendo papel y agilizar la tramitación, creará una nueva beca de cooperación al desarrollo y seguirá «impulsando» la Agenda para la Población.
Precisamente este punto centró las críticas de Ana Redondo, viceportavoz del Grupo Socialista, quien denunció que no tiene consignado «ni un sólo céntimo de euro» para atajar la falta demográfica en el medio rural, «el principal problema de esta Comunidad, más allá de la crisis».
Por su parte, el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, reconoció ayer que la mayor liberalización de horarios comerciales tendrá un impacto negativo en el pequeño comercio. Para «reducir el impacto de los costes laborales en domingos y festivos de apertura», anunció que habrá ayudas al sector.
Lo dijo con la mínima precisión posible —«poner en marcha políticas activas de empleo»—, pero fuentes de su departamento aclararon que serán ayudas para paliar esos costes, «especialmente los derivados de las declaraciones de zonas de afluencia turística».
Hizo este anuncio nueve días después de que pactara con ayuntamientos de Valladolid y Salamanca fijar 16 festivos al año de apertura en esas zonas, diez más de los actuales. No descartó ayer «nuevos apoyos a acordes a las demandas del sector».