«El Ministerio debe recapacitar; perjudica más que beneficia»
Sáez espera que el Gobierno acceda a negociar desde ahora.
La decisión de la Junta de recurrir ante la Justicia la aplicación del copago farmacéutico hospitalario para enfermos crónicos no por anunciada deja de ser de trascendencia nacional.
Lo que busca la Consejería, en palabras del consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, es el que el Ministerio de Sanidad reconsidere un copago que la Junta sigue considerando «injusto» e «innecesario».
«El Ministerio está obligado a recapacitar sobre una medida que perjudica más que beneficia», declara Antonio María Sáez. Una afirmación que es, precisamente, parte de la base argumental del recurso que ayer se presentó ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y por la que se pide la suspensión cautelarísima, debido «al grave perjuicio que puede causar esta medida en los pacientes a los que se les aplique».
Todo lo contrario a lo que sucederá con la Administración, que en «nada» se verá perjudicada, «porque el beneficio supuesto para las arcas del Estado es tan mínimo que da igual que se recaude o no», puntualiza el titular de Sanidad.
El consejero espera que el freno a este nuevo copago sirva para que el Ministerio de Ana Mato acceda, ahora sí, a negociar con las comunidades.
Castilla y León tiene claro, aunque no lo diga en el recurso, que la competencia en esta materia es del Estado y «no se pone en cuestión», remarca Sáez, quien, eso sí, explica el porqué del recurso: «Lo que sí ponemos en cuestión es la desigualdad que se va a generar con su aplicación».
Antonio María Sáez dice estar convencido de su paralización, «aunque la última palabra la tiene el tribunal», finaliza.