‘Fuga’ de médicos que buscan empleo en el extranjero: se triplican en dos años
Aumentan hasta 137 las solicitudes de certificados de idoneidad para ejercer fuera de España. En Valladolid la migración se multiplica por 5 respecto a 2011 y este año encabeza la lista con 36. Causas: «Contratos temporales, desempleo y no reponer las plazas de jubilaciones en sanidad».
En el Hospital de León trabaja el mayor colectivo médico de la provincia. En la foto, el servicio de Urgencias.
Tras seis años de carrera, superar el examen de MIR, cuatro o cinco de especialidad, más alguno de trabajo –en los casos más afortunados– muchos profesionales sanitarios ven incierto su presente y su futuro en Castilla y León. Se disparan en los últimos años quienes se plantean buscar una oportunidad laboral fuera de España.
En la Comunidad se ha multiplicado por más de tres en sólo dos años la solicitud de certificados de idoneidad, uno de los documentos necesarios para colegiarse y trabajar como médico en otros países.
En 2013 han pedido este documento 137 personas, lo que supone un 280% más que en 2011, cuando lo hicieron 36. También sube (41,6%) respecto a 2012, ejercicio en el que 96 profesionales tomaron esta decisión.
En total, desde 2010 se han expedido 303 certificados para Castilla y León, si bien las solicitudes de certificados de idoneidad no se produce en todas las provincias por igual. Valladolid es la que más ha pedido este año, 36. Lo que supone que uno de cada cuatro médicos de la Comunidad que pretende trabajar en algún otro país procede de la provincia vallisoletana.
Estas cifras forman parte de un cómputo nacional contundente y no precisamente en términos positivos. Según informa la Organización Médica Colegial (OMC) en los dos últimos años casi 6.000 profesionales han pedido ese certificado, «lo que representa casi una promoción de licenciados de Medicina que no encuentra cabida en el Sistema Nacional de Salud».
Médicos y sindicatos de Castilla yLeón culpan de este aumento a una inestabilidad absoluta con contratos «escasos y precarios» que, auguran, continuará incrementándose cada año en la Comunidad.
José Luis Díaz Villarig, en su doble condición de presidente del sindicato médico CESM y del consejo de colegios de médicos de Castilla y León, habla directamente de «drama humano para los médicos, sus familias y la sociedad en general» causado por la «inexistencia de concursos de plazas y el aumento del número de médicos parados».
En su opinión, parte del problema radica en el origen. En las facultades de Medicina. En formar a estudiantes con la certeza de no poder ofrecerles una salida laboral. «No se ha hecho un cálculo demográfico cabal. Hasta hace poco se ha fomentado la llegada de médicos del extranjero y las dos facultades –Valladolid y Salamanca– contribuyen a esta cadena ilógica con el incremento de alumnos que no tendrán opciones. No son como churros que desechar».
La doctora Carmen Fernández, secretaria general del colegio de médicos de Burgos, suscribe la problemática de las facultades y apunta al factor de las jubilaciones. «En marzo, por imposición, muchos médicos de 65 años tuvieron que jubilarse y aún no se sabe qué plazas se van a cubrir», indica yseñala otra razón decisiva: «la temporalidad de los contratos».
Carmen Amez, secretaria general de la Federación de servicios públicos de UGT, también considera que «la nula tasa de reposición de jubilaciones sumada a la precariedad laboral con contrataciones de un mes, tres meses, guardias o, en algunos casos, de seis meses» minan al trabajador, evitan que puedan tener un modo de vida «digno» y que exista oferta de empleo de calidad.
Denuncia que «hasta el mismo día en el que vence el contrato no saben si les van a renovar o no». «¿Cómo no se van a ir?», cuestiona.
Javier Hernando, presidente del sector de Sanidad de CSIF, relaciona el aumento de estos certificados con «las limitaciones salariales y de plantilla impuestas por la Administración regional que derivan en un deterioro progresivo del sistema de salud de Castilla y León».
Los datos por provincias revelan que en Valladolid estas solicitudes se han multiplicado por cinco respecto a 2011, año en el que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos expidió sólo siete. En 2012 fueron 21.
Salamanca es la provincia en la que más se nota el alza. Ha pasado de únicamente dos peticiones de este documento en 2011 a 25 en este. En Burgos se ha cuadruplicado, 24 médicos que miran al exterior en 2013 y seis en 2011. En León son casi el doble, 19 por los 10 de hace dos años.
En el resto de provincias el volumen de solicitudes es menor. En Segovia 13, frente a las cuatro de 2011; nueve en Ávila, que realizó cinco hace dos años; ocho en Palencia, que en 2011 sólo tuvo una y tres en Zamora donde no se pidió ningún documento dos años atrás. Soria rompe la tendencia. Un médico lo ha solicitado, idéntica cantidad a hace dos años, pero menor que en 2012 cuando lo hicieron 10.
Las trabas lingüísticas ya no son tales. Los destinos escogidos para trabajar en el extranjero no varían. Reino Unido, Francia y Alemania están a la cabeza, aunque destaca un ligero descenso en las solicitudes para el primero de estos países y un importante aumento para los hospitales franceses y alemanes. «El idioma era problema para los que hoy tienen 50. Los que acaban ahora saben casi todos al menos inglés», señala Carmen Amez, de UGT.
La OMC indica que el cambio «más significativo» es el ascenso de Brasil como destino elegido, una variación provocada por el programa Mais Médicos. También a Suecia van facultativos desde Castilla y León.
Por especialidades, las cifras reflejan que los médicos de familia y los pediatras son quienes más demandan el certificado.
No hay diferencia de género y, en cuanto a los años, los médicos con edades comprendidas entre los 31 y los 35 son los que más han solicitado el documento, seguidos por los de 25 a 30 años. «Los jóvenes tienen mayor capacidad de adaptarse y salir fuera, aunque ni para ellos es positivo abandonar su país cuando éste tiene una Medicina de calidad», asevera Díaz Villarig.
Los principales motivos esgrimidos para solicitar el certificado son laborales, seguidos por ampliación de estudios y deseo de ofrecer su cooperación.