La Cámara vasca reclama Treviño con la abstención del PP y el voto del PSOE
El parlamento vasco aprueba pedir a las Cortes el cambio del mapa provincial.
La bancada popular en la Cámara vasca, en un momento del pleno celebrado ayer.
El País Vasco defenderá ante las Cortes Generales una modificación del mapa provincial de España, un dibujo casi idéntico al introducido en 1833 por el ministro de la regente María Cristina Javier de Burgos, con el objetivo de anexionar a Álava el condado de Treviño. El Parlamento autonómico vasco aprobó ayer, con los votos a favor de PNV, EH-Bildu y PSE-EE —y la abstención de PP y UPyD—, enviar una delegación de tres diputados autonómicos a Madrid (Xabier Agirre, Txarli Prieto y Belén Arrondo) para reivindicar formalmente esa vieja aspiración. «Las Cortes Generales deben tomar muy en cuenta a este Parlamento y lo que este Parlamento le porta sobre Treviño», solemnizó el socialista Prieto con la misma contundencia que en privado todos los partidos dan por supuesto que el PP tumbará la iniciativa con su mayoría absoluta, por mucho que los populares alaveses repitieran ayer que «debe ser Álava lo antes posible» y que el jefe de filas de la bancada conservadora en el Congreso sea un alavés, Alfonso Alonso. Aunque ha habido varios intentos anteriores, incluido un referéndum en 1998, nunca antes se había explorado esta fórmula de que el poder central modifique los límites de dos comunidades autónomas. De hecho, los proponentes no ocultan que lo hacen para evitar el derecho de veto que el Estatuto castellano y leonés concede a la Junta y a la Diputación de Burgos en caso de activar el proceso ordinario, un expediente de segregación instado por los dos ayuntamientos del condado.
Solución jurídica
«Este nuevo camino puede ser la solución jurídica para que Treviño encuentre el cauce adecuado para ver cumplidas sus ansias de pertenencia al territorio alavés», reconoció Xabier Agirre (PNV), exdiputado general alavés. Fue precisamente por el procedimiento elegido por lo que el PP se opuso a votar a favor de ir a Madrid a pedir la anexión de Treviño con la mayoría, aunque el portavoz de los populares, Carmelo Barrio repitió por activa y por pasiva su defensa de que el enclave se incorpore a la provincia porque «es un anacronismo histórico y una incoherencia». «Discrepamos abiertamente de los políticos castellanos y leoneses», ahondó. Pero los populares no apoyaron el procedimiento de modificación del mapa de provincias porque entienden como una falta de respeto hacia una comunidad autónoma vecina pedir a un tercero que sortee las prerrogativas que le concede su Estatuto sobre Treviño. Como alternativa, el PP venía planteando que se abordara en la reciente reforma local una salida general para todos los enclaves de España, un total de 26. Sin embargo, los nacionalistas afearon a los populares que cuando sus representantes en las Cortes Generales presentaron enmiendas a la reforma en esa dirección no fueran aceptadas por el PP. Desde la tribuna de invitados parecieron secundar este reproche a Barrio, que vio cómo uno de los miembros de la delegación de Treviño que acudió a Vitoria a seguir el pleno del Parlamento le increpó y le llamó «cobarde y mentiroso», motivo por el cual la presidenta de la Cámara, Bakartxo Tejeria, lo expulsó del hemiciclo. Esta persona luego pidió perdón tanto a Tejeria como Barrio. En este debate, UPyD se abstuvo también por discrepar del procedimiento elegido. Gorka Maneiro, eso sí, recalcó que el suyo es el único partido que ha pedido la anexión de Treviño en el pleno de la Diputación de Burgos, lo que les motivó «insultos».