La Junta invertirá 70 millones en calderas y reducir la factura de la luz
El plan de Medio Ambiente se dirigirá a localidades de hasta 20.000 habitantes.
Antonio Silván, y el presidente de la Diputación de Burgos, César Rico, ayer.
La Junta de Castilla y León invertirá setenta millones de euros entre 2014 y 2016 para mejorar la eficiencia energética de las localidades de mil a 20.000 habitantes mediante la renovación del alumbrado y la instalación de calderas de biomasa.
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, se reunió con el presidente de la Diputación y alcaldes de Burgos interesados en este programa, a los que explicó las ventajas de la mejora de la eficiencia energética. En declaraciones a los periodistas, señaló que no se trata solo de que estos modelos energéticos sean mejores para el medio ambiente, sino de que suponen un ahorro de entre el 20 y el 30 por ciento en el caso de las calderas de biomasa y de un 15 por ciento en el caso del alumbrado público.
Aclaró que estas mejoras serán financiadas por la Junta de Castilla y León con la colaboración de las diputaciones en cuanto a la selección de proyectos y tramitaciones de los expedientes, por lo que todo será beneficio y ahorro para los ayuntamientos.
Silván recordó que en el caso de la biomasa habrá otra ventaja para la comunidad, y es que Castilla y León es líder nacional en la fabricación de pellets, con siete instalaciones dedicadas a elaborar este producto, y aporta el 20% de la producción nacional, que supone unas 200.000 toneladas, mientras Burgos es la primera provincia de España en producción, con 90.000 toneladas al año.
El Plan de Bioenergía de la Junta de Castilla y León pretende impulsar el consumo de este combustible hasta alcanzar el 8 por ciento del que se consume en Castilla y León antes de 2020. Se trata de un plan pionero en España, similar al que existen en trece estados y diez regiones del resto de Europa.
En cuanto al alumbrado público, se ha llevado a cabo una experiencia en el Ayuntamiento de Ponferrada que supone un ahorro del 40 por ciento en el consumo energético anual, lo que se traduce en un ahorro de 700.000 euros.
El uso de este alumbrado más eficiente permite reducir las emisiones de CO2 y los costes del alumbrado público, además de suponer una mayor estabilidad frente a las subidas de tarifa, ya que incluye una tarifa constante.
Silván aseguró que en ambos casos se realizan las instalaciones necesarias sin que los ayuntamientos tengan que realizar ningún desembolso inicial y, al final de la explotación, se entregan los equipos a estos ayuntamientos sin añadir ningún coste económico. La Junta de Castilla y León está desarrollando actuaciones en colaboración con otras instituciones.