Las unidades de gestión clínica se pondrán en marcha en enero de 2015
Estaba previsto que el proyecto de decreto recibiera la luz verde en marzo, pero los cambios que implicará la implantación del modelo de gestión clínica en el mapa sanitario a corto y largo plazo obligan a no dejar ningún fleco suelto. La oposición sindical por las dudas que genera el cambio, las voces que lo han tachado de sistema de privatización y el nacer en tiempos de crisis retrasan uno de los proyectos estrella de esta legislatura que está costando que madure más de lo previsto, pero dentro de la tónica general de España, donde comunidades que ya lo han implantado han tardado entre cuatro y cinco años para conseguirlo. En todo caso, no se trata de un proyecto encallado: el decreto de unidades de gestión clínica verá la luz en el plazo de dos meses, a mediados de junio, si todo marcha al ritmo previsto.
«Es un proyecto novedoso, al que hay que dar muchas vueltas. Va a cambiar el modelo, los conceptos, hay que analizar cómo va a evolucionar, y estudiar el contexto final completo es complejo», precisó el director general de Asistencia Sanitaria, José María Pino, quien confía en que en unos días el texto reciba el visto bueno de la Dirección General de Presupuestos para avanzar en el proceso de consulta y que se apruebe a mediados de junio.
La gestión clínica implicará cambios en la organización en la estructura de recursos humanos para mejorar la eficiencia del sistema y mejorar su sostenibilidad. Restará peso a los gerentes de los centros de atención primaria y especializada en pro de los profesionales, al aumentar la implicación de estos últimos en la gestión. El objetivo pasa por crear grupos de profesionales que, con mayor autonomía, adopten decisiones que mejoren y unifiquen la gestión clínica, ya que sus actos condicionan el funcionamiento de la prestación en mayor grado que las decisiones de políticos o gestores.
No obstante, pese a que el decreto se apruebe es unos meses, no será hasta enero de 2015 cuando las unidades de gestión clínica comiencen a funcionar, debido a que los cómputos temporales en gestión se han de corresponder con ejercicios presupuestarios completos, según la propia normativa.