La Junta y los cazadores recuerdan el carácter latente de la tularemia
La Junta de Castilla y León y la Federación de Caza de la Comunidad recomendaron ayer el uso de medidas profilácticas como guantes de látex al manipular animales muertos o enfermos, para evitar el contagio de tularemia, y recordaron que esa enfermedad está «latente» en el campo de la Comunidad.
El presidente de la Federación autonómica de caza, Santiago Iturmendi, y el director general de Medio Natural del Gobierno regional, José Ángel Arranz, hicieron esta recomendación al ser preguntados por los medios de comunicación sobre las siete personas afectadas por tularemia en Palencia.
Arranz aseguró que hasta el momento se ha producido un «pequeño repunte de la enfermedad» que está evolucionando de «forma muy lenta»
Iturmendi consideró que los casos detectados hasta ahora son «pocos» y recordó que la tularemia es una «enfermedad latente» en el campo de la Comunidad desde hace «muchísimo tiempo». «Cuando hay explosiones demográficas de los animales que transmiten la enfermedad, como en este caso ha ocurrido con el topillo, aparecen pequeños brotes de tularemia. Esperemos que se quede en un pequeño brote y que no vaya a más», manifestó el presidente de la Federación de Caza de Castilla y León.
Por otro lado, la Sección sindical de UGT en el Ayuntamiento de Palencia ha solicitado que se adopten medidas urgentes en materia de protección y prevención para el personal de jardines, obras y limpieza, ante el riesgo de contagio de tularemia por el riesgo de exposición.
Los representantes sindicales consideran que el personal de obras y jardines y los trabajadores contratados actualmente para la limpieza del monte el Viejo, así como los compañeros y alumnos de los talleres de empleo «están especialmente expuestos y corren el riesgo de contraer la tularemia».
El sindicato recuerda que en 2007, cuando se produjo la ultima plaga importante de topillos, tres compañeros estuvieron afectados de la enfermedad.