UGT niega que la Junta haga con la Sanidad una «discriminación positiva»
Sale al paso de las declaraciones de Herrera e insiste en que los medios son escasos por la falta de personal.
La Federación de Servicios Públicos (FSP) de la UGT negó ayerlas declaraciones del presidente Juan Vicente Herrera de que la Junta ha hecho «una discriminación positiva» hacia la Sanidad en tiempos de crisis.
En un comunicado, la UGT sostuvo, en cambio, que los «recursos humanos» en el sistema sanitario de la comunidad «son escasos», a pesar de que en Castilla y León la población «senil» aumenta cada año y los jóvenes «bien formados» tienen que emigrar a otras comunidades o a otros países.
Según UGT, debido a los recortes en el sistema sanitario público de Castilla y León los usuarios han visto como se cerraban servicios de urgencia y se colapsaba la atención primaria y la especializada. Después de reconocer que el pasado miércoles se inauguró un servicio de urgencias nuevo en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y se ha aumentado el personal de enfermeras, auxiliares y celadores, este sindicato lamentó que no se haya aumentado el personal médico ni el administrativo.
«Mayor presión»
La Junta de Castilla y León reconoció ayer una «mayor presión» que «no colapso» en las urgencias hospitalarias debido al frío y el aumento de la gripe, que se ha aliviado con la apertura de unas 400 camas más y la contratación de 150 profesionales.
En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, se refirió así a los problemas de «masificación en urgencias» referidos por el Procurador del Común en la Comunidad, y ha insistido en que se trata de los picos de gripe de todos los años.
Desde enero, según detallaron a Efe fuentes de la Consejería de Sanidad, se han abierto 270 camas cerradas en los hospitales de la Comunidad para afrontar ese pico de gripe, y desde octubre son más de cuatrocientas las camas abiertas. Además, desde el 1 de enero se han contratado 150 profesionales como refuerzo ante esa mayor presión sanitaria y hacer frente a ese «incremento de trabajo de todos los años», zanjó De Santiago-Juárez.