MEDIDAS POLÍTICAS
El nuevo Plan Hidrológico de la Cuenca del Duero invertirá 1.357 millones de euros
Abarcará seis años para atender la demanda y evitar el deterioro de las masas de agua
El nuevo plan Hidrológico de la Cuencadel Duero tendrá una vigencia de seis años
El nuevo Plan Hidrológico de la Cuenca del Duero, que debe pasar por la mesa del Consejo de Ministros antes de que concluya el año, contempla una inversión de 1.357 millones de euros en seis años para atender las demandas de agua y hacer compatibles los usos socioeconómicos con el buen estado de las masas de agua. Este plan, que tiene su horizonte en 2021, es un segundo proceso de planificación del agua de mejora continua que planifica, materializa, comprueba resultados y revisar la planificación para iniciar un nuevo ciclo. Entre sus objetivos también figura el de mitigar los efectos indeseados de las inundaciones y las sequías, tratando de que se reduzca el riesgo de las primeras y se mitiguen los efectos de las segundas.
Esta inversión se concreta en nueve líneas de trabajo, «consideradas imprescindibles», que a su vez se desglosan en más de 1.600 actuaciones hasta el año 2033. Es más, hasta esa fecha, la planificación estima un presupuesto de 3.300 millones de euros, a razón de 1.773 millones para el período 2022-2027; 178,54 entre 2028 y 2033, a los que se unirían los 1.357 millones previstos para el llamado segundo ciclo de planificación y los 1.280 del primero, que arrancó en 2010 y concluye este 2015.
Así figura en la nueva estrategia de la parte española de la demarcación consultada por Ical que, entre otras novedades, incluye un plan de gestión de riesgo de inundaciones y la actualización del plan especial de sequías, dos elementos «fundamentales en la gestión integral del agua», cuyos objetivos concuerdan con los de la planificación hidrológica.
Necesidades
En concreto, para alcanzar los objetivos de saneamiento y depuración fijados por Europa sobre tratamiento de aguas residuales, el plan prevé para el período 2016-2021 inversiones por valor de 310,49 millones de euros en infraestructuras hidráulicas; 291,41 para nuevos regadíos; otros 235,29 en saneamiento y depuración, así como 231,28 millones para modernización de regadíos. En cuarto lugar, por volumen económico, figura una partida de 102,87 millones para restauración de ríos y zonas húmedas.
Mientras, para la gestión de inundaciones se prevén 76,6 millones; para planificación y control, 70,76 millones, que se elevan a 20,7 millones en el caso de abastecimiento. Para energía se reservan 123.201 euros y para otros capítulos, 24,74 millones.
Ejes de actuación
El programa también fija un conjunto de hasta 732 medidas en función de 20 objetivos, que pasan por un incremento de recurso disponibles (45 actuaciones con 347,73 millones); medidas para satisfacer otros usos asociados al agua (55 con 267,16 millones), la reducción de la contaminación puntual (con una inversión de 251,11 millones y 522 medidas); reducción de la presión por extracción de agua (248,91 millones para 37 medidas, principalmente destinados a la modernización de regadíos); 94,8 millones para prevención, protección preparación y otras medidas de riesgo ante una inundaciación (25 medidas).
También, hay líneas dirigidas a mejorar las condiciones morfológicas (74,6 millones para 20 actuaciones); hidrológicas (6,75 millones para tres medidas); medidas relacionadas con la gobernanza (18 dotadas con 56,8 millones); otras medidas prioritarias (tres con 7,12 millones); de contaminación difusa (1,85 millones para dos medidas); ligadas a impactos (60.000 euros) y 416.105 euros para conservación y mejora de la estructura y los funcionamientos de los ecosistemas acuáticos.