El gasto sanitario por habitante registra un máximo histórico
El presupuesto de la Consejería de Sanidad para 2017 prevé un gasto por tarjeta de 1.467 euros.
Sáez Aguado, en su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda de las Cortes. R. GARCÍA
Efe | Valladolid
El presupuesto de la Consejería de Sanidad para 2017 prevé un gasto por tarjeta sanitaria de 1.467 euros, un «máximo histórico» que supone un seis por ciento más que en el 2016, según anunció ayer el titular de ese departamento, Antonio Sáez.
En su comparecencia en la Comisión de Economía y Hacienda de las Cortes regionales para dar cuenta del presupuesto de su departamento para este ejercicio, Sáez rcordó esos 1.467 euros por tarjeta suponen un 3,4% más que el anterior máximo histórico, alcanzado en el 2010.
El titular de Sanidad defendió que la Consejería sigue ganando peso en el presupuesto de la Comunidad, y así ha sido tanto en época de bonanza como de crisis, de forma que en 2008 suponía el 35% de los créditos destinados a todas las consejerías de la Junta mientras que en 2017 supone siete puntos más, hasta más de un 43%.
La Consejería contará con un presupuesto de 3.477 millones de euros, un 5,3% más que en el 2016, por encima del 4,57% de crecimiento medio de las Cuentas de la Junta para este ejercicio.
La sanidad pública, recordó Sáez, gestionará 177 millones de euros más que en el 2016, en unas cuentas que apuestan por la Atención Primaria, que contará con 1.152 millones para su funcionamiento, con 12 millones en inversiones, un 73,2% más que en el 2016; y 2.062 millones para especializada, con 92 millones para inversiones.
Entre las novedades, el consejero se refirió a que en este mismo semestre, previsiblemente en junio, se aprobará el plan de cuidados paliativos para Castilla y León, donde requieren esta asistencia unos 9.000 pacientes.
Sáez ha anunciado también que se regularán a través de un decreto las garantías de demora máxima en pruebas diagnósticas, tiempo de espera que en caso de superarse permitirá a los afectados que se les haga en centros privados.
Además, en el último trimestre del año se establecerán los procedimientos de gestión de consultas hospitalarias y pruebas diagnóstica en función de las prioridades clínicas.
Reposición laboral
El consejero también recordó que la sanidad de Castilla y León recurrirá a médicos que no tengan la nacionalidad española para cubrir, bajo la modalidad de personal estatutario temporal, casos excepcionales de difícil cobertura y explicó que en 2017 se agotará al máximo la tasa de reposición laboral.
Estas cifras fueron calificadas por la oposición de «letanía», «libro tardío y falso, cargado de buenas intenciones», sin «nada nuevo» ni credibilidad, por la baja ejecución y obras que aparecen año tras año.
Tanto la portavoz en Sanidad del PSOE, Mercedes Martín, como la de Podemos, Isabel Muñoz, incidieron en que el presupuesto, tanto el global como el de atención primaria, es inferior al de 2010, lo que impide recuperar los recortes por la crisis. Ambas destacaron que el único dato que crece cada año es el canon que cobra la concesionaria del hospital de Burgos, que ronda en 2017 los 81 millones de euros, con la advertencia de que la actual situación de la sanidad pública llevará a corto plazo a «una regresión en la protección de la salud», en palabras de Muñoz.
En cuanto a Ciudadanos, grupo que propiciará con su abstención la aprobación de las Cuentas de la Comunidad para 2017 merced al acuerdo firmado con la Junta, Manuel Mitadiel valoró los 177 millones más que tendrá en 2017 la sanidad pública.