Pingüinos reunirá al menos a 30.000 personas en su edición 36
La ministra Maroto resalta la importancia de «la gran fiesta de la moto» para Valladolid.
Maroto, el alcalde de Valladolid y Virginia Barcones. LUCA PIERGOVANNI
ep | valladolid
La concentración motera Pingüinos prevé, en su trigésimosexta edición (36), que se celebrará entre el 10 y el 13 de enero en Valladolid, sobrepasar los 30.000 asistentes y superar, así, el último récord alcanzado en 2008, con las actuaciones de la Orquesta Mondragón y Tequila, además de la instalación de una carpa de la Dirección General de Tráfico (DGT) que ofrecerá material informativo para los apasionados de las motos.
Así lo han confirmado sus organizadores en un acto informativo en Madrid, que ha contado con la asistencia de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, nacida en el municipio vallisolitano de Medina del Campo, el alcalde de la ciudad, Oscar Puente, y la delegada de Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones.
En su discurso, la ministra calificó de «gran fiesta de la moto» el acto organizado por los Pingüinos y resaltó la importancia de esta concentración en la provincia, por la estrecha relación que mantiene con algunos elementos turísticos, como la gastronomía y la música.
En este sentido, Maroto dijo que el turismo en España es «mucho más que sol y playa» y animó al resto de españoles a acudir a este acto en Valladolid. También aprovechó la ocasión para afirmar que el Gobierno «está haciendo el esfuerzo» de hablar de los «muchos» recursos con los que cuenta España en el ámbito del turismo. «Valladolid es una provincia que hace del turismo uno de sus principales pilares», señaló la titular de Industria, al mismo tiempo que puso en valor la «gran hospitalidad» de todos los vallisoletanos, que convierten Valladolid en una ciudad «calentita» en un mes --enero-- tan frío como en el que se celebra Pingüinos.
Por su parte, el alcalde, Oscar Puente, recordó el punto de partida de esta concentración histórica en la región, en la que unos «locos» de Valladolid pensaron, hace 38 años —durante dos años no se celebró— en hacer una concentración en un pinar «en pleno mes de enero», un idea que «estaba condenada al fracaso y que, celebra el próximo año su edición número 36.