El sector de la automoción es el que afronta 2019 con menos optimismo
Ya ha expresado su preocupación por el plan para descarbonizar la economía.
Los sectores que afrontan con menos optimismo el ejercicio 2019 son la automoción y los «procíclicos» en los que la desaceleración económica y el impacto de la tecnología pueden generar «especiales desafíos», según afirma el informe Perspectivas España 2019, elaborado por KPMG con la colaboración de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
El documento, analizado por Ical, constata en este sentido, que el 69 por ciento de las empresas consultadas asume como los principales riesgos para su negocio, los regulatorios, seguidos de lejos por los operacionales, 41 por ciento; y geopolíticos, 40 por ciento. En este sentido, cabe recordar que el sector de la automoción ya ha expresado su preocupación por el impacto del anuncio del Ejecutivo central del plan para descarbonizar la economía y acabar con los motores de explosión y los combustibles fósiles en 2050.
Por el contrario, los sectores más optimistas para el desarrollo de 2019 son los ligados a la tecnología, epicentro de la conectividad y la transformación digital. El estudio revela que desde el punto de vista de la facturación, hay un mayor optimismo entre la actividad de los seguros y los sectores tecnológicos, mientras que entre los menos optimistas figura el turismo —las últimas cifras oficiales muestran cierta ralentización— y también la automoción.
Desde el punto de vista sectorial, el informe destaca que la ciberseguridad es uno de los riesgos principales en para la banca, seguros y automoción, que también apuntan los riesgos tecnológicos. Los riesgos reputacionales preocupan sobre todo en banca y los operacionales, en industria.
Asimismo, el estudio analiza también el impacto del Brexit, y precisa que la automoción es el sector con mayor exposición total a Reino Unido, encabeza el impacto en importaciones, y se sitúa en segundo lugar, por detrás de la industria en exportaciones. Las barreras arancelarias, la contracción de la economía británica y los cambios regulatorios son identificados como los principales efectos negativos que podría tener el Brexit.
Pesimismo y perspectivas
Los datos que facilita el informe KPMG, realizado a partir de una encuesta en la que han participado más de 1.000 directivos y empresarios españoles, revelan que el 48 por ciento de los empresarios cree que la economía irá a peor en los próximos 12 meses, un 45 por ciento espera que se mantenga igual y solo un siete por ciento espera que mejore. Las cifras son mucho más pesimistas que en la encuesta del año anterior, cuando sólo un once por ciento esperaba que la economía fuese a peor; y el 35 por ciento que vaticinó mejoras.
Pese a ser conscientes de este complicado entorno, los empresarios y directivos son positivos sobre la evolución de sus magnitudes de negocio que, no obstante, son ligeramente más bajas que en la anterior edición. Si el año pasado el 77 por ciento de los directivos consultados proyectaba un aumento de las ventas en 12 meses, en esta edición el porcentaje es el 69 por ciento. Respecto a la plantilla, un 39 por ciento confía en incrementar las contrataciones (45 por ciento el año pasado); otro porcentaje similar (40 por ciento) espera que se mantenga sin cambios y un 21 por ciento proyecta llevar a cabo ajustes (17 por ciento en la edición anterior).
En cuanto a la inversión, uno de cada dos prevé aumentarla (49 por ciento, cercano al 57 por ciento de la anterior edición) y un 37 por ciento espera que se mantenga sin cambios. El destino prioritario de las inversiones son las herramientas tecnológicas –así lo apuntan el 66 por ciento de los directivos- y, entre estas, destacan por encima de las demás los sistemas de analítica avanzada de datos (Data Analytics) y los servicios en la nube o cloud.
La transformación digital y la mejora de procesos siguen siendo las dos prioridades estratégicas más señaladas por los empresarios: ambas han sido marcadas por el 55 y 56 por ciento de los directivos, respectivamente. En tercer lugar se sitúa la necesidad de desarrollar nuevos productos y servicios (39 por ciento de las respuestas).
Cuando a los directivos se les pregunta por las principales amenazas para la economía española en los próximos 12 meses, sus respuestas son –en este orden- incertidumbre política (83 por ciento), ralentización de la economía de la eurozona (48 por ciento), entorno regulatorio (37 por ciento) y tensiones geopolíticas (33 por ciento).
Asimismo, defienden que las prioridades en el ámbito económico para el próximo año a cargo del Gobierno central deben ser la simplificación administrativa (46 por ciento); la educación, formación y desarrollo de competencias (45 por ciento); el fomento de la innovación (43 por ciento); la incentivación de la creación de empleo (42 por ciento) y la reforma fiscal (36 por ciento).
Empresarios realistas
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, destaca en el documento recogido por Ical, que «además de realistas, los empresarios contamos con grandes dosis de optimismo y de energía, y confiamos en dirigir a nuestras empresas a través de este entorno complicado para que sus magnitudes de negocio se resientan lo menos posible».
El alto ejecutivo recalca que esta situación «no es algo que sólo prevemos los empresarios», ya que tanto las perspectivas del Gobierno español y de los principales organismos nacionales e internacionales coinciden en que el PIB de España no crecerá más del 2,2 por ciento en el año en curso, mientras que hay que recordar que en el año 2018 se incrementó el 2,5 por ciento. «Por tanto, no es de extrañar el realismo», indica.
Por su parte, el presidente de KPMG en España, Hilario Albarracín, expone que «los directivos ven con cautela la evolución económica ante las previsiones de desaceleración y las incertidumbres geopolíticas, pero al mismo tiempo mantienen las inversiones en tecnología para acelerar sus procesos de transformación digital».