El Mapa insiste en lo «perjudicial e inadmisible» de la reforma de la PAC
El subsecretario de Estado de Agricultura, Pesca y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Manuel Lamela, criticó ayer en Logroño la reforma de la Política Agraria Común (PAC) que se plantea desde Bruselas, la tachó de «perjudicial e inadmisible» y abogó por «limitar la dependencia de las ayudas comunitarias». Lamela realizó estas declaraciones durante una jornada sobre el Libro Blanco en La Rioja organizada por la comunidad y el Mapa para recabar la información de la región de cara a la elaboración de este documento. Para confeccionar el Libro Blanco de la Agricultura -que se prevé esté listo en «el primer trimestre de 2003»- el Mapa está consultando a todos los agentes, empresarios, técnicos y organizaciones y las diferentes comunidades, a través de una treintena de jornadas y reuniones que comenzaron en julio del año pasado y acabarán en enero de 2003. El Libro Blanco recogerá todas las circunstancias actuales de la agricultura española para analizar su evolución en el futuro y las actuaciones y acciones que hay que emprender. Según detalló Lamela, está previsto que en el segundo trimestre de 2003 se redacten ya los primeros textos normativos que deriven de esta publicación. Limitar la dependencia europea El subsecretario de Estado aseguró que España debe trabajar para «ir progresivamente limitando la dependencia de las ayudas comunitarias», y destacó que de momento «se ha conseguido garantizar hasta 2013» estas ayudas. El MAPA cree que los esfuerzos deben ir encaminados a «optimizar» los recursos hasta esa fecha, para que a partir de 2013 la dependencia sea menor. «No sabemos que va a pasar después, y por eso hay que optimizar los recursos. Las políticas de modernización nos deben llevar a ser cada vez menos dependiente de las ayudas», indicó Lamela, quien se refirió a la reforma de la Política Agraria Común y señaló que aunque todavía queda «mucho camino por recorrer», España sigue disconforme. Los aspectos que plantean mayores reticencias son el desacoplamiento de las ayudas y el sistema de modulación (recorte de las subvenciones), medidas que Lamela calificó como «perjudiciales e inadmisibles». Aseguró que todavía es necesario esperar un período de unos dos meses para ver las modificaciones que se plantean desde la capital comunitaria. En cualquier caso, el subsecretario de Estado se felicitó de los avances que se han registrado ya, sobre todo la ampliación del plazo de ayudas aseguradas desde el año 2006 al ejercicio 2013. «Hemos pasado de la incertidumbre de 2006 a la certidumbre de 2013». A su juicio, ahora es necesario trabajar para hacer más competitivo el campo español, sobre todo por el ingreso de los países del Este en la Unión Europea.